Enric Cluselles a través de su obra gráfica

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Julià Guillamon, ed., Enric Cluselles.Ninots i llibres, 2015.

Entre el 23 de noviembre y el 7 de diciembre de 1937, en plena guerra civil española, se celebró en la Sala Busquets de Barcelona una original muestra titulada la Exposició del Fred («La exposición del frío»), cuyo objetivo era recaudar fondos para comprar ropa de abrigo destinada a los combatientes en el frente. El catálogo de esta muestra es una reproducción en formato menor del muy popular semanario satírico LEsquella de la Torratxa que se vendía al precio de una peseta, y las obras expuestas y a la venta «al precio de lo que os cuesta una barra de pan» eran seiscientas portadas a todo color de esta revista firmadas por Guasp, Tísner, Kalders i Nyerra, entre otros.

Nyerra era el nom de plume de Enric Cluselles (1914-2014), formado como dibujante en la Escola Massana y en La Llotja (la escuela más antigua de diseño gráfico en la península), si bien siempre se declaró sobre todo discípulo del insigne ilustrador Josep Obiols (1894-1967). En el ámbito profesional o semiprofesional, ya durante 1933 Cluselles había colaborado con Josep Janés i Olivé (1913-1959) en el Diario Mercantil y sobre todo en Avui. Diari de Catalunya, cuya cabecera había diseñado otro miembro de jóvenes escritores y grafistas que estaba cuajando en aquella época, Pere Calders (1912-1994). La firma de Nyerra podemos verla también en aquellos años y los posteriores en el periódico La Rambla o en la revista Papitu, y con más continuidad incluso en la coleccón de libros breves Quaderns Literaris creada en 1934 por Josep Janés, donde dos años más tarde se estrenaría como narrador Calders con El primer arlequí. También de 1934 es la edición del poemario de Janés, Tu. Poemes dadolescència, que contiene siete xilografías acuareladas manualmente obra de Cluselles que, en palabras de Galderich, le definen como «uno de los xilógrafos de calidad de la hornada republicana», cuyo estilo se caracteriza por «unas líneas muy delgadas y juntas, que confieren a las masas de negro un toque aterciopelado muy característico». También por aquellos años se estrena Cluselles como creador de exlibrs, una faceta en la que destacó y que cultivó a lo largo de toda su vida.

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Interior del libro que muestra la evolución de un boceto hasta su realización final como cubierta de los Quaderns Literaris.

En cuanto estalló la guerra civil de 1936-1939, Cluselles, integrado en el Sindicat de Dibuixants Professionals, prosigue la colaboración tanto con Janés como con Calders, además de publicar en La Rambla y en LEsquella de la Torratxa (donde popularizó su hombre-foca) y de dedicarse ocasionalmente al cartelismo de guerra. Nyerra es uno de los dibujantes que participan en la revista destinada a los soldados Amic, que, como responsable de los Serveis de Cultura al Front, encabezaba Janés casi en solitario. Fruto en buena medida de las piezas que se habían publicado en la revista es otro libro ilustrado por Cluselles, la antología Poesia de Guerra (1938), que recoge obra de veinticuatro poetas de generaciones muy diversas, entre los cuales Ramon Vinyes (1882-1952), Cèsar August Jordana (1893-1958), Agustí Bartra (1908-1982), Pere Quart (Joan Oliver, 1899-1986) o Josep Pedreira (1917-2003), que más adelante se formaría como editor al lado de Janés hasta que creó sus Llibres de lÓssa Menor, colección dedicada a la poesía en catalán.

EnricCluselles

Enric Cluselles.

Para Calders ilustra Cluselles con grabados una de las ediciones más famosas publicadas en Cataluña durante la guerra civil, la primera de Unitats de xoc (1938), que incorpora una nota introductoria de Carles Riba (1893-1959), y si él era la persona idónea es porque había compartido con el genial narrador la experiencia de la que surge el texto. También compartieron Calders y Cluselles la experiencia del exilio en Francia en cuanto acabó la guerra, formando parte del célebre grupo conocido como de Roissy-en-Brie, y allí se casó Cluselles con Amàlia Casals (hermana de la esposa de Carlders, Mercè Casals), pero así como su nuevo cuñado se marchó a México, Cluselles regresó a Barcelona para intentar, después de una temporada en prisión, reanudar su actividad como ilustrador. Así lo contó él mismo:

Fui a parar enseguida al castillo de Figueres. Allí no estuve mucho tiempo porque alegué que tenía una estenosis mitral y entonces me mandaron a Barcelona, a la calle Tallers, donde había un hospital militar. Luego, continuando con la lesión que yo decía padecer, me hicieron ir a Madrid a examinarme. Allí me dieron por inútil total y ya me dejaron en paz.

 

Pere Calders

Pere Calders.

Es muy probable que la primera publicación de postguerra de Cluselles en Barcelona sea la cubierta del libro La túnica sin costura, de Maurice Baring, que apareció en 1940 en la colección Rosa de Piedra de la editorial Emporion (a cuyo frente estaban Josep Janés y Félix Ros), y no parece haber constancia de que no sea la única obra que firmó como Torres de Vera. Las cubiertas de la colección Grano de Arena (1941-1942) y las cubiertas, frontispicios y de decoraciones interiores para libros de la colección Cristal (1941-1942), ambas también de Janés, las firma ya como E. Cluselles.

A partir de ese momento encadenó trabajos para colecciones muy diversas de Janés (Al Monigote de Papel y La Hostería del Buen Humor, en particular), pero también de la Libreria-editorial Argos, de Éxito (filial del grupo estadounidense Gorlier) e incluso es el responsable de la muy conocida hoja de roble que se convirtió en algo más que el logo de la Editorial Selecta de Josep M. Cruzet (para la cual ilustró también cubiertas y la edición de Mort de dama de Llorenç de Villalonga [1897-1980], ya en 1954).

RevistaArlequin

Una vertiente que en su resumido relato no registra Guillamon en el bello librito que le dedicó, Ninots i llibres, es por ejemplo otra iniciativa humorística, en la que confluye también la bibliofilia, el único número que se publicó de Arlequín. Revista humorística para bibliófilos (marzo de 1946), una iniciativa de las Publicaciones Mons Floris, creadas por el dibujante Joan D´Ivori (Joan Vila Pujol, 1890-1947) y que él mismo dirigió entre 1944 y 1946. Arlequín, por su parte, la dirigían los hijos de Joan D´Ivori Francesc Vila i Rufàs (1927-2006), que más adelante se haría muy célebre como dibujante bajo la firma Cesc, y Jordi Vila i Rufàs, y en este único número, junto a diversos seudónimos (Ciudadano Equis, Pedro Dearán, Tisana), aparecen textos de Joaquim Muntañola (1914-2012), que por aquellos años era una de las estrellas de Bruguera, y Noel Clarasó (1899-1985), así como cuatro litografías de Cesc e ilustraciones de Ismael Balanyà (1921-2000), Antoni Roca i Maristany (1895-1977), Joan D´Ivori y Francesc Fontanals (1900-1968), y un aguafuerte de Cluselles. De ese número de Arlequín, apenas treinta páginas salidas de la Imprenta Rubiralta, se hizo una edición de 235 ejemplares, 175 de ellos sobre papel de hilo y numerados.

Giralt per Palet

Ricard Giralt-Miracle dibujado por Joan Palet.

Y aun podría añadirse en el ámbito de la bibliofilia la edición en el año 2002 de Vint contes, de Calders, una edición de la Associació de Bibliòfils de Barcelona a la que acompaña una introducción del escritor y crítico literario Joan Triadú (1921-2010), ilustrada con capitulares y viñetas xilografiadas de Cluselles, en una edición no venal de doscientos ejemplares (numerados y nominales) que se presentaba en carpeta y caja.

Al margen de su obra bibliográfica, de los numerosísimos exlibris, de les tarjetas navideñas de bibliófilo y de una anecdótica vuelta al dibujo humorístico con la creación del personaje Hirsuto (del cual aparecieron una cincuentena de viñetas en la revista de la Perfumeria Juper) o de colaboraciones en Mundo Deportivo o La Pansa, en este larga tercera etapa de su vida, Cluselles se dedicó también a la docencia, al diseño de logos y al diseño de interiores, faceta de la que dan testimonio los 3.500 planos conservados en la Biblioteca de Catalunya.

Al igual que Josep M. Mallol Suazo (1910-1986), Joan Palet (1911-1996), Ricard Giralt-Miracle (1911-1994), Manuel Ricart Serra (1913-2014) y tantos otros, Enric Cluselles pertenece a una brillante generación de ilustradores vinculados al libro surgida de la Llotja que si actualmente no es más reconocida y valorada es sobre todo como consecuencia de la guerra civil española (y sobre todo de su resultado).

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Logo de Cluselles para la Colección Calesa de Argos.

A partir sobre todo de la reproducción –excelente– de fotografías, diseños de logos editoriales y bocetos de cubiertas de libros, en Enric Cluselles, ninots i llibres, Julià Guillamon recrea las diversas etapas de la vida y la obra del artista, y tiene la virtud de despertar la curiosidad y el interés por un dibujante entrañable, muy polifacético y aun así capaz de dejar su huella en todo lo que hacía.

 

Julià Guillamon, Enric Cluselles. Ninots i llibres, diseño de Ángel Uzkiano, Barcelona, Barcino, 2015.

Nota: Este texto es una ampliación y desarrollo de uno anterior publicado en catalán en Núvol. Diari digital de cultura, aparecido el 1 de noviembre de 2015.

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Interior del libro que muestra diseños para la Librería y Editorial Argos.

Fuentes adicionales:

Anónimo, «Nyerra» en Humoristán. Museo Digital de Humor Gráfico.

Galderich, «Tu, poemes d´adolescència», Picolabis & Librorum, 2 de octubre de 2013.

Julià Guillamon, «Enric Cluselles», en El dia revolt. Literatura catalana de l´exili, Editorial Empúries, 2008, pp. 26-35.

Julià Guillamon,«Un as de l´humor gràfic. Enric Cluselles, ninots i llibres», Cultura|s La Vanguardia, 23 de abril de 2016, pp. 58-61.

Roser Pintó Fàbregas, «En Nyerra, l´home foca», Blog de la Biblioteca de Catalunya, 3 de septiembre de 2013.

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Interior del libro, que muestra diseños de Cluselles para la colección Cristal.

 

Otra carrera literaria truncada por la guerra: Lluis Palazon i Beltran

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Lluís Palazón i Beltran (1914-1953).

Como consecuencia del resultado de la guerra civil española, son muy pocos los datos asequibles acerca de Lluis Palazon i Beltran (1914-1953), quien sin embargo llevó a cabo una incipiente pero muy interesante labor como narrador, una obra periodística que está aún por aquilatar y una imprescindible carrera como editor y director literario –al lado de Josep Janés i Olivé (1913-1959) –, de la que es también muy poco lo que se conoce.

La información más detallada y ordenada a la que se puede acceder con facilidad es el muy útil Diccionari de la traducció catalana, que ofrece algunos datos fundamentales. Según este texto, firmado por Annacris Mora i Figuera, Lluís Palazon nace en Barcelona y se estrena en el mundo de las letras en la muy exquisita publicación de creación literaria La Revista (1915-1936), que, bajo la dirección del poeta Josep Maria López-Picó (1886-1959), aglutinaba a escritores en general bastante mayores que Palazon y más o menos vinculados al Noucentisme que iban de Carles Riba (1893-1967) y J.V. Foix (1893-1987) a Josep Obiols (1894-1967), Agustí Esclassans (1895-1967) o Tomás Garcés (1901-1993), entre muchos otros.

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Josep Janés i Olivé.

Con apenas diecinueve años, en La Revista Palazon publica –salvo error– sólo dos textos ensayísticos en prosa, «Ideal i carácter» (julio-diciembre de 1933, pp. 62-63) y «Entre les aules i el carrer» (enero-junio de 1934, pp. 7-78), pero por esos mismos años ya ha iniciado una incipiente carrera en el periodismo, de la mano del aún más joven Josep Janés i Olivé, que cuando en los primeros meses de 1932 se convirtió en editor del Diari Mercantil renovó a sus colaboradores incorporando a jóvenes como Pere Calders (1912-1994), Avel·lí Artís Gener (1912-2000), Joan Teixidor (1913-1992), Ignasi Agustí (1913-1974), Enric Cluselles (1914-2014) y Palazón, que contribuyeron a dar un sesgo más cultural y alegre al periódico. Así cuenta Calders su trabajo, y el de Palazon:

De veras que no sé cómo se podría calificar el trabajo que hacía [en el Diari Mercantil], si de mozo de redacción o de colaborador literario. En cualquier caso, fue un período muy breve, porque el Diari Mercantil, editado en nuestra lengua duró desde el 1 de febrero de 1932 hasta el 5 de agosto de 1933. Mi ocupación principal consistía en recibir al ciclista que nos traía las noticias servidas por la agencia Havas. Venían copìadas en unas hojas de papel vegetal, casi transparentes, en una tinta decolorada que a menudo hacía difícil su lectura, pero nos las apañábamos. Otro compañero (Lluís Palazón, ya muerto) y yo teníamos la misión de seleccionar las informaciones que nos parecían más interesantes, traducirlas del castellano y ponerles título. A continuación las pasábamos a los linotipistas, que eran tres en total, uno para cada máquina.

AvuiJanés

Palazón estuvo en primera línea también en la creación del efímero periódico Avui. Diari de Catalunya, una aventura de Janés cuya cabecera diseñó Calders y cuyo primer número apareció el 14 de octubre de 1933; figuraban como redactores Calders, Vicenç Verni y Palazón. De nuevo es Calders quien ha dejado un testimonio impagable del funcionamiento de esa disparatada iniciativa juvenil (en la que publicaron Ignasi Agustí, Farran y Mayoral, Sebastià Juan Arbó e incluso se estrenó Calders como narrador), que concluyó abruptamente cuando los empleados se cansaron de no cobrar: «[Janés] persuadió a los que hacían funcionar la imprenta y a unos cuantos redactores y colaboradores para que hicieran el periódico sin cobrar hasta que hubiera beneficios».

Pere Calders

Pere Calders.

Coincidiendo con esta aventura juvenil, encontramos ocasionalmente la firma de Palazón en las páginas del periódico de Manresa El Pla de Bages (donde firma por ejemplo una defensa de la conveniencia de instituir un premio de periodismo) y en un Avui. Diari de notícies editado en Reus que nada tiene que ver con el anterior. En esta última publicación aparece, por ejemplo, una completa reseña del poemario Glosari de Pietat, de Camil Genís, publicado en la Biblioteca Sabadellenca («Una nova obra de Camil Genís», 18 de octubre) y, aún más interesante, dos importantes textos acerca de Proust, uno sobre el epistolario («Evocació de Marcel Proust», 22 de nociembre de 1933) y el otro sobre la concepción del tiempo en su narrativa («La noció de temps en la estètica de Marcel Proust», 12 de diciembre de 1933), que ponen de manifiesto la lucidez y completa formación literaria que tenía ya por entonces Palazón, que le permitía hacer reflexiones y emitir juicios muy atinados. Y aún encuentra tiempo además para traducir nada menos que a Balzac para los Quaderns Literaris que pone en marcha su amigo Janés en 1934.

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Interior de Variacions sobre el crim.

Es posible que la firma de Palazón se agazape en alguna otra publicación que no he sabido localizar, y que sea también entonces cuando se incorpora a la Metro Goldwyn Mayer, tal vez como traductor. En cualquier caso, en el verano de 1936 aparece un asombroso conjunto de relatos, Variacions sobre el crim, que anuncian un prosista y narrador de fuste, con una marcada preferencia por los ambientes cosmopolitas, artísticos y literarios como escenario, un ágil empleo de las referencias y guiños culturales y una desinhibición temática muy refrescante. Así le presenta su editor, Josep Janés, en el frontispicio a este libro aparecido en la colección de La Rosa dels Vents Quaderns Literaris como número 120:

Lluís Palazon i Bertran pertenece a la generación de los novísimos. Nació en Barcelona y es el escritor más joven al que habremos incorporado a los Quaderns Literaris. Variacions sobre el crim es la primera de las obras que pubica, pero no la primera que ha escrito; todos los trabajos literarios llevados a cabo con anterioridad a este libro permanecen todavía inéditos, salvo algunos ensayos […].

La labor inédita de Palazon abarca los campos más diversos; ha escrito novela, poesía, ensayo, crítica; ha hablado de cine, de filosofía, de arte, de catalanismo… Siempre, sin embargo, poniendo su obra de imaginación bajo el signo del surrealismo, particularmente grato a nuestro autor acaso porque sus más altos vuelos coincidieron con los primeros pasos de Palazon en el mundo de las letras.

Bio

Original en catalán del texto de presentación de Variacions sobre el crim.

Por desgracia, la guerra truncó una carrera cuyo inicio era muy prometedor, y en la posguerra su pista aparece como mano derecha única e indispensable de los primeros pasos de Janés como editor cuando, a su regreso del exilio y el correspondiente paso por prisión, se establece en Barcelona (el mítico Muntaner, 316). Al lado de Janés hasta su muy prematuro fallecimiento, Palazon llevará a cabo tanto gestiones administrativas (varias peticiones de autorización a Censura llevan su firma), como de edición de mesa o de poco menos que dirección literaria, amén de dejar una nada desdeñable cantidad de traducciones –en la inmediata posguerra con seudónimo– publicadas en las diversas empresas que durante aquellos años puso en pie Janés. Así lo contaba el linotipista Joan Bonet i Martorell:

El único colaborador que tenía en sus sueños editoriales era Lluís Palazon. En lo que más parecía un trastero me mostró todo lo que había hecho hasta entonces. Aquellas colecciones de El Grano de Arena, Cristal, etc. Editadas muchas de ellas con restos de papel que pudiera haber de resmas en la fabricación de los papeleros, con papel de barba incluso, mientras se pudiera imprimir.

Según el testimonio de Manuel Martínez, cuando el 22 de agosto de 1942 se incorpora a la editorial para ocuparse de las tareas administrativas, descubre que la plantilla de esa asomborsa empresa que no paraba de publicar libros seguía estando compuesta sólo por Josep Janés, su hermano Ángel y Palazón.

El hermano de Lluís, Ramon Palazon i Beltran, que durante la guerra fue nombrado presidente del tercer tribunal popular de Barcelona y presidió la Audiencia de Lleida –por lo que Artís le bautizó como «Palazón de Justicia» para distinguirlo de su hermano–, fue uno de los muchos exiliados que se beneficiaron de la generosidad de Janés, y estando aún en Nimes, antes de su traslado casi definitivo a México, tradujo para él uno de los primeros títulos de Wodehouse, que apareció en las Ediciones Ánfora en 1943 firmado con el seudónimo Raymon Mayoral. Mucho más tarde, yCovertaVariacionsCrima en México, Ramon publicaría la traducción de la conocida y a menudo reimpresa Breve historia de la primera guerra mundial de Vincent J. Esposito (Diana, 1966), además de participar activamente en las iniciativas culturales del Consell Nacional de Catalunya.

Sin embargo, resulta muy lamentable, tras la lectura de Variacions sobre el crim, que no llegaran al lector las obras que su hermano Lluís habría sido capaz de dar a imprenta de no haber sido por el alzamiento y la consecuente guerra civil (y su resultado). E incluso en el improbable caso de que algún día se recuperaran y se publicaran esos trabajos inéditos a los que alude Janés (o los que pudiera haber escrito después), es difícil saber cómo se leerían en un contexto ya tan distinto. Llaman la atención los temas de los relatos de Palazon, pero sobre todo los ambientes y personajes que recrea y con qué precisión, la variedad de ecos que resuenen en sus tramas, quizás hoy un tanto demodés (Wilde, Baudelaire, Proust, Conan Doyle), pero también una cierta sintonía menos evidente con algunas de los cuentos sobre el príncipe Zaleski de M. P. Shield (1865-1947), y todo ello en una prosa ciertamente trabajada, pero que aun así hoy puede resultar añeja pese a su equilibrio y sobriedad. ¿O quizá no?

ANEXOS:

Traducciones de Ramon Palazon i Beltran

Traducciones al español

G. Wodehouse, El tío Fred en primavera (firmada como B. Palazón), Barcelona, Ánfora, 1942.

Maurice Constantin-Weyer, Una cuerda sobre el abismo (firmada Raimundo Mayoral), Barcelona, Ediciones Pal·las (Rosa de los Vientos), 1942.

Émile Dermenghen, Vida de Mahoma (firmada como Raimundo Mayoral), Barcelona, Lauro, 1942.

754366Abel Hermant, Eugenia de Montijo: La española que fue emperatriz de los franceses (firmada como Raimundo Mayoral), Barcelona, s.l. [Barcelona]/ s.n. [José Janés Editor] Colección Historia, Imprenta Moderna, s.a. [1943]

Jacques de Lacretelle, Silbermann y El regreso de Silbermann (firmada como Raimundo Mayoral) Barcelona, Aymà (Bahía I), 1943.

Joseph Peyre, El escuadrón blanco (firmada como Raimundo Mayoral), ilustraciones de Ricard Giralt-Miracle, Lauro (La Vuelta al Mundo en Ochenta Libros: Sáhara), 1944; reimpresa en Ediciones G.P. (colección Guada. Libros Alcotán 38), 1958.

Bibliografía de Lluis Palazon i Beltran:

(No se registra la obra en las publicaciones periódicas mencionadas)

Narrativa en catalán:

Tres variacions sobre el crim. Tres històries morals, Barcelona, Edicions de la Rosa dels Vents (Quaderns Literaris 120), 1936.

Traducciones al catalán:

Honoré de Balzac, El rector de Tours, Barcelona, Quaderns Literaris 15, 1934; reimpresa en El coronel Cubert [traducida por Domènec Guansé] y El rector de Tours, Barcelona, Destino, 1985.

Portada de El baile del conde de Orgel, de Radiguet, en la colección Cristal.

Portada de El baile del conde de Orgel, de Radiguet, en la colección Cristal.

Traducciones al español:

Raymond Radiguet, El baile del conde de Orgel (firmada como Luis Ignacio Bertrán), Barcelona, Cristal, 1941.

Paul Valéry, Las Quintaesencias, selección, traducción e introducción (firmadas como Luis Ignacio Bertrán), con ilustraciones de Joan Palet, Madrid-Barcelona, Ediciones de la Gacela, 1941.

François Maurois, Las Quintaesencias, selección, traducción e introducción (firmada como Luis Ignacio Bertrán), Barcelona, Ediciones de la Gacela, 1942.

Charles Morgan, Sparkenbroke (firmada como Luis Ignacio Beltrán), Barcelona, Ediciones de la Gacela, 1943; reimpresa con el título La llamada infinita por Plaza & Janés (colección El Arca de Papel 42) en 1973.

Robert Louis Stevenson, El secreto del buque Náufrago (firmada como Luis Ignacio Bertrán), Ediciones Pal·las (Rosa de los Vientos), 1943.

Maurice Baring, Recuerdo inquietante (firmada como Luis Ignacio Bertrán), Barcelona, Ánfora, 1942.

G. Wodehouse, Guapo, rico y distinguido (firmada como Luis Ignacio Bertrán), La Pléyade. Novelistas Ingleses, 1944; reimpresa en una versión revisada por Hugo Mariano, Anagrama, 1993.

Clament Richard Attlee, Hacia una nueva estructura social (firmada como Luis Palazón Bertrán), Barcelona, José Janés Editor (Los Libros de Nuestro Tiempo), 1946.

Retrato y portadilla de Las Quintaesencias de André Maurois

Retrato y portadilla de Las Quintaesencias de André Maurois

Patrick Hamilton, Luz de gas. Un guiñol victoriano (firmada como Luis Ignacio Bertrán), José Janés Editor (El Manantial que no cesa) 1947; reimpresa en Ediciones G.P., 1959, y posteriormente en Plaza & Janés.

Jack London, Una hija de las nieves (firmada Luis Ignacio Beltrán), con ilustraciones de Ricard Giralt-Miracle, Barcelona, Ediciones Lauro (La Vuelta al Mundo en Ochenta Libros: Alaska), 1949.

Winston Churchill, Memorias. La Segunda Guerra Mundiall III: La Gran Alianza (dos volúmens, firmado el primero como Luis Palazon y el segundo obra de Manuel Bosch Barrett), José Janés Editor (Los Libros de Nuestro Tiempo), 1950.

Winston Churchill, Memorias. La Segunda Guerra Mundial VI: El gozne del destino (dos volúmenes, firmados ambos como Luis Palazon), José Janés Editor (Los Libros de Nuestro Tiempo), 1951.

Fuentes:

La biblioteca de los hermanos Ramon y Lluís Palazon, compuesta de unos dos mil volúmenes, fue donada a la Biblioteca Pere Vergés de Badalona.

diccionari-de-la-traduccio-catalana_s.f., «El fundador del primer Avui dona la seva biblioteca», Avui, 27 de octubre de 1982, p. 42.

Joan Bonet i Martorell, Josep Janés i Olivé: Poeta i editor present en el record de l´amistat. Dietari de les hores grises, Barcelona, Imprenta Moderna, 1963.

Jacqueline Hurtley, Josep Janés. El combat per la cultura, Barcelona, Curial (Biblioteca de Cultura Catalana 60), 1986.

Josep Mengual, A dos tintas. Josep Janés, poeta y editor, Barcelona, Debate, 2013.

Annacris Mora i Figuera, «Lluis Palazon i Beltran», en Montserrat Bacardí i Pilar Godayol, dirs., Diccionari de la traducció catalana, Vic, Eumo-Universitat Autònoma de Barcelona-Universitat de les Illes Balears-Universitat Jaume I-Universitat de Vic, 2011.

Lluis Palazon, Variacions sobre el crim. Tres històries morals (Incluye los relatos «Variacions sobre el crim», «Decebuts» y «El secret de l´homosexual»), Barcelona, Quaderns Literaris 120, 1936.

Joan Solà i Drachs, Història dels diaris en català, 1879-1976, Barcelona, Edhasa, 1978.

Los inicios de Grijalbo

Juan Grijalbo Serres

Juan Grijalbo (1911-2002) fue un editor autodidacta, y quizás resulte un poco asombrosa la brillantez de su carrera como editor al recordar el hecho de que abandonó la escuela con poco más de quince años  y se formó sobre todo con la lectura de periódicos (El Sol, Abc, La Vanguardia y La Veu de Catalunya). En más de una ocasión dijo que se convirtió en editor por casualidad. Sin embargo, su Gandesa natal es tierra de editores. Allí nacieron Josep Lluís Monreal (n. 1932), que creó Danae y más tarde el Grupo Océano, y Enric Borras Cubells (1920-1985), que trabajó en Teide, con Grijalbo y posteriormente fundó la editorial El Llamp.

Su primer empleo, a los dieciséis años, fue en el Banc de Reus, donde su principal ocupación era registrar letras, y de allí pasó al cabo de pocos años al Banco Zaragozano. La militancia en el Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC) le llevó más tarde a ocupar importantes cargos en el Consell d´Economia de la Generalitat (en representación de UGT) y a ser director general de Comercio, y en calidad de tal Estanislau Ruiz Ponsetí (1889-1967) le pidió ayuda para evitar que durante la guerra civil un grupo de anarquistas quemara un stock de libros de tema religioso de la editorial en la que trabajaba, Gustavo Gili. A raíz de su decisiva intervención en este asunto, Ramón Sopena, Santiago Salvat y el propio Gustavo Gili le avalaron como delegado de la Generalitat en la Cámara del Libro de Barcelona.

Joan Comorera

Una vez acabada la guerra, estando en Francia con la pensión que recibía de la Generalitat compró una máquina para abrir cartas, y ello le permitió convertirse en jefe de correspondencia del Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles (SERE). También en París interviene en la creación por parte del PSUC de la editorial Atlante, cuya gestación resume Martín Ramos citando un informe titulado “EL PSUC en el exranjero” atribuido al dirigente comunista Joan Comorera (1894-1958):

A primeros de mayo [de 1939] era inminente la fundación de una editorial francesa para la publicación de nuestra prensa y propaganda ordinaria y de una editorial americana de tipo comercial para publicar nuestros libros y ver la manera de rehacer el tesoro del partido.

Estanislau Ruiz i Ponsetí

Para llevar a cabo esta labor, Comorera recabó la colaboración del geógrafo Leandro Martín Echevarría (1894-1958) y del abogado Manuel Sánchez Sarto (1897-1980), que había sido director de la Editorial Labor y quien a su vez cooptó a Grijalbo. La marcha de Comorera a Moscú retrasó la fundación de esta empresa, que se formalizó finalmente el 1 de julio de 1939 en la sede del Consulado de los Estados Unidos Mexicanos con un capital inicial de medio millón de pesos mexicanos aportados por el partido y con Ruiz Ponsetí y Miquel Serra Pàmies (1902-1968) como directores-gerentes, Martín Echevarría como subdirector, Serra Pàmies como representante del capital aportado y Grijalbo como administrador.

Miquel Serra i Pàmies en 1937.

Con las 6.000 libras esterlinas (algo más de millón y medio de pesetas) que Ruiz Ponsetí entregó a Grijalbo, éste se ocupó de la creación definitiva de Atlante en México, el 25 de septiembre, a la espera de recibir el resto del capital, que quedó en la Banque Commerciale de París y no tardó en ser bloqueado. Aun así, Atlante no se desvió de un ambicioso plan inicial que se explicitaba del siguiente modo en el artículo segundo de la sociedad:

La sociedad tendrá una finalidad productiva y su objetivo será editar por cuenta propia o en administración, obras de reconocida valía, mediante las cuales se contribuya a elevar el nivel de la cultura, y con cuyo rendimiento económico, obtenido conforme una rigurosa observancia de los costos, queden justamente remunerados todos los colaboradores intelectuales y materiales, y se asigne a quienes aporten los medios de financiación, una participación proporcionada de los posibles beneficios.

Portada de Destierro (1942) de Domenchina en Atlante. 17,5 x 12, 124 pp.

Atlante ayudó en los primeros años del exilio a muchos intelectuales españoles, pero cuando Comorera llegó a México la empresa ya estaba al borde del abismo. El 18 de septiembre el consejo de administración censuró por ello a Ruiz Ponsetí, que tuvo que dimitir como gerente (más tarde sería gerente de la editorial UTEHA), y, en palabras de Martín Ramos:

La empresa del PSUC recompuso su situación financiera mediante el artificio de la recompra de la mitad de las acciones por parte de un supuesto nuevo grupo encabezado por Abel Martín Echevarría [hermano de Leandro] que no hizo otra cosa que actuar como testaferro del partido, y en la práctica del propio Comorera, que iba a asumir el pleno control.

En Atlante predominaron las obras afines a la ideología del partido “desde clásicos del marxismo hasta las obras literarias rusas, traducidas con frecuencia de la lengua original”, según Maite Férriz, pero también tuvo espacio para una prestigiosa y deficitaria revista científica (Ciencia. Revista hispanoamericana de ciencias puras y aplicadas), para las dos primeras ediciones del fundamental Diccionario de Filosofía de José Ferrater Mora (1941 y 1944) e incluso para algunas obras de creación literaria, como la Antología de la poesía española contemporánea, 1900-1936, preparada por Juan José Domenchina (1898-1959), varias obras del propio Domenchina o los mayores éxitos de Atlante: El motín del “Caine” (1952), de Herman Wouk, y las memorias del duque de Windsor. Entre las curiosidades, la colección de biografias Gandesa, cuyo logo diseñó Pere Calders basándose en el guante que aparece en el escudo de la ciudad natal de Juan Grijalbo.

Portada de Acolmán, un convento del siglo XVI. Texto y fotografías de Pere Calders y dibujos de Tísner y Pere Calders (Atlante, 1945)

Ante nuevas dificultades, la aportación de cincuenta millones de pesos por parte del director del Banco de México, Eduardo Villaseñor, y del muy célebre galerista y publicista Alberto Misrachi, añadido a un crédito de la Comisión Técnica de Ayuda a los Refugiados Españoles permitieron alargar unos meses la trayectoria de Atlante. Fue entonces cuando Grijalbo compró a plazos las acciones de la compañía (en manos de Villaseñor, Misrachi y Matilde Legorreta), liquidó las deudas y puso en pie Exportadora de Publicaciones Mexicanas, germen de la Editorial Grijalbo.

De izquierda a derecha, Carlos Barral, Juan Grijalbo y José Martínez Guerricabeitia (Ruedo Ibérico) en la Feria de Frankfurt en 1976.

Fuentes

Fundación Juan Grijalbo Serres, cuyo lema es “Impulsamos el desarrollo de lo futuros editores y de los lectores del mañana”, aquí.

Juan Escalona, “Editores españoles en el exilio”, en Catálogo de la Exposición Editores del Exilio Republicano de 1939, Sant Cugat del Vallès, Associació d´Idees-Gexel, 1999, pp. 7-40.

Josep Maria Espinàs, Entrevista a Juan Grijalbo en el programa de TV3 Personal i intransferible, 28 de abril de 1994. Con documentación gráfica muy interesante y poco accesible de su archivo personal.

Teresa Férriz Roure, La edición catalana en México, Jalisco, Colegio de Jalisco, 1998.

Jorge Herralde, “Grijalbo, “homenot” del 90””, La Vanguardia, 3 de julio de 2001. Recogido en Por orden alfabético, Barcelona, Anagrama (Biblioteca de la Memoria), 2006.

Antonio Lago Carballo y Nicanor Gómez Villegas, eds., Un viaje de ida y vuelta. La edición española e iberoamericana (1936-1975), Madrid, Siruela (El Ojo del Tiempo 9), 2006.

Manuel Llanas, La edició a Catalunya. Segle XX (fins a 1939), Barcelona, Gremi d´Editors de Catalunya, 2005.

D.M., “El editor barcelonés Juan Grijalbo falleció ayer a los 91 años de edad“, Abc, 23 de noviembre de 2002, p. 63.

José Luis Martín  Ramos, Rojos contra Franco. Historia del PSUC, 1939-1947, Barcelona, Edhasa (Ensayo Histórico), 2002. El documento citado en el texto, y atribuido a Comorera, en el Archivo Histórico del Partido Comunista de España (Madrid).

Xavier Moret, “Muere a los 91 años Juan Grijalbo, editor de best sellers y de textos marxistas”, El País, 23 de noviembre de 2002, p. 36.

F.L. del Pino, “Juan Grijalbo. “Yo soy autodidacta”” (entrevista), Diario de Tarragona, 24 de octubre de 1995, p. 39.

Gonzalo Pontón, “Ocho líneas de enciclopedia”, El País, 23 de noviembre de 2002, p. 36.

Gonzalo Santonja, Los signos de la noche. De la guerra al exilio. Historia peregrina del libro republicano entre España y México, Madrid, Castalia (Literatura y Sociedad 76), 2003.