Acuerdos y desacuerdos entre autor y editor (Gaziel y Cruzet).

Mediado el siglo XX, Gaziel (Agustí Calvet, 1887-1964) formaba una tríada de periodistas catalanes forjadores de una prosa fuera de serie con Eugeni Xammar (1888-1973) y Josep Pla (1897-1981). Curiosamente, en las primeras décadas del siglo XXI, ha sido Gaziel quien con más frecuencia ha sido objeto de traducciones al castellano, pues si bien Guillermo de Torre le había publicado en la colección de Edhasa El Puente Castilla adentro (1963) y Portugal lejano (1964), fue a partir de 2005 cuando aparecieron sus obras Meditaciones en el desierto (Destino, 2005), En las trincheras (Diéresis, 2009), De París a Monastir (Libros del Asteroide, 2014) y Diario de un estudiante. París, 1914 (Diéresis, 2014). Quizás en parte este interés renovado se explique por haberse localizado en la obra de Gaziel algunas claves interesantes para evaluar y enjuiciar las relaciones entre las diversas naciones ibéricas (Portugal, España, Galicia y Cataluña en particular).

Manuel Llanas, a quien los aficionados a la historia editorial debemos una más que notable bibliografía sobre la materia (publicada en su mayor parte por el Gremi d´Editors de Catalunya, y por consiguiente no muy fácilmente accesible), después de haber publicado una monografía sobre la labor periodística y literaria de Gaziel (Gaziel: Vida, periodismo i literatura) se ocupó de reunir y anotar el excepcional epistolario que éste mantuvo con su editor en la Editorial Selecta, Josep Maria Cruzet (1903-1962).

Tres rasgos principales son los que quizá dotan de un interés particular a este epistolario.

Agustí Calvet, Gaziel.

Por un lado, permite un acercamiento de primera mano a lo que eran los procesos editoriales de la época, muy condicionados por la dificultad, por ejemplo, para obtener copias de las obras, ya que, salvo en el caso de las mecanografiadas con papel carbón, a cada nueva copia existía el riesgo de que se introdujeran nuevos errores. Y una vez fijado el definitivo, los componedores y cajistas podían también hacer de las suyas. Otra cosa poco usual es asistir a las negociaciones acerca de quién debía cubrir los gastos de edición del texto, que para las empresas editoriales en lengua catalana en la época que cubre este epistolario (1951-1964) no era un problema menor. El interés de estas conversaciones se ve incrementado por el hecho de que en este caso el autor (Gaziel) es alguien que tiene ya una sólida experiencia no sólo como autor, sino además como gerente de la editorial radicada en Madrid Plus Ultra, y por lo tanto sabía muy bien de lo que hablaba y estaba en condiciones inmejorables para comprender las razones de Cruzet cuando tomaba determinadas decisiones.

Josep M. Cruzet.

Igualmente rico es este cruce de misivas en cuanto a las prácticas censorias, tanto en lo referente a los procedimientos existentes para salvarla (búsqueda de recomendaciones, negociaciones con los órganos censorios, dilaciones interminables, etc.) como acerca de un aspecto del que es raro encontrar rastro, como es la autocensura. Las cartas de Gaziel a su editor son una fuente riquísima para ver cómo el autor retocaba sus originales teniendo muy presentes la posibilidad de que le tacharan determinados pasajes, e hizo todo lo posible para evitarlo, y planteándose sólo la posibilidad de publicar fuera de España (con lo que su obra tendría mucha menor repercusión entre los lectores a los que pretendía dirigirse), cuando lo que deseaba expresar era inaceptable de plano para el régimen. Además, una vez hecho esto, la experiencia de Cruzet como editor curtido en mil batallas contra la censura solía instarle a añadir todavía nuevas correcciones que hicieran digeribles sus textos (en particular su conocida como Trilogía Ibérica (forrnada por los libros Castella endins, Portugal enfora y La península inacabada).

Como es fácil suponer, otro de los puntos fuertes es poder leer los entresijos de la relación entre autor y editor, en este caso basada en una confianza de tal grado que permite, por ejemplo, ver cómo se establece un plan de publicaciones, que ha de moverse necesariamente entre los deseos del autor y las conveniencias del editor (que por su parte ha de contentar a diversos autores); o nos permite también enterarnos de cómo se iniciaban  trabajos de edición (con el consecuente gasto) antes no ya de firmarse el contrato, sino incluso antes de haberse pactado siquiera sus condiciones (algo que hoy en día es, creo, impensable). Y esa confianza no quita que queden por escrito también las negociaciones, las peticiones del autor, las contrapropuestas del editor, todo un conjunto de diálogos epistolares que son fuente de información muy valiosa para cualquier interesado en la materia. Manuel Llanas tiene el acierto además de adjuntar la copia final de los acuerdos e incluso contratos de edición.

Tampoco es menor la información que se ofrece a la organización interna de la Editorial Selecta (a la que en una intempestiva carta al autor el asesor literario Josep Miracle pone de vuelta y media) y a las funciones que en ella desempeñaban célebres colaboradores como Bartomeu Bardagí (1915-2003), Tomás Tebé, Josep Miracle (1904-1998), Maria Borràs de Quadras, Manuel Borràs Tey (1930-1993), Maria Victòria Sandiumenge, Jesús Piña Coma y Jesús Vernís.

Constituye esta aportación de Llanas a la historia editorial el complemento idóneo al epistolario de esa misma época entre Josep Pla y Cruzet que hace ya unos años editó Maria Josepa Gallofré y publicó Destino (Amb les pedres disperses. Cartes, 1946-1961), pero al estudioso de la obra de Gaziel, además, le ofrece muchas pistas acerca de manuscritos originales que fueron podados para presentarse a censura (y que al parecer, por lo menos en su mayoría, han desaparecido para siempre) y acerca de aquellas ideas que nunca publicó por temor a las decisiones de los  órganos censorios.

Aunque, como cualquier epistolario, hay pasajes que no puede decirse que sean amenos, la recuperación de semejante material es un festín para los lectores interesados en Gaziel, pero sobre todo para quien desee conocer de primera mano cómo eran los hábitos y costumbres editoriales en la segunda mitad del siglo XX en España en el ámbito de la literatura catalana.

Fuentes:

Manuel Llanas.

Pere Guixà, “Gaziel i l´arrelament”, Núvol, 18 de septiembre de 2014 (publicado originalmente en la revista Serra d´Or (junio de 2014)).

Manuel Llanas, ed., Gaziel i Josep M. Cruzet (i l´Editorial Selecta). Correspondència (1951-1964), Barcelona, Publicacions de l´Abadia de Montserrat (Textos i Estudis de Cultura Catlana 189), 2013.

Albert Manent, “Tomàs Tebé i els temps de la Selecta”, en Solc de les hores. Retrats d´escriptors i de polítics, Barcelona, Destino, 1988, pp. 141-148.

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