Los primeros diez años de Contraseña Editorial

Desde los años finales del siglo xx, las entonces llamadas nuevas tecnologías propiciaron que empezaran a surgir en España una buena cantidad de pequeñas editoriales con específica vocación literaria alejadas geográficamente de la que tradicionalmente había sido la capital editorial en este ámbito, Barcelona: Renacimiento en Sevilla, Pre-Textos en Valencia; Hoja de Lata en Gijón, Menoscuarto en Palencia, El Olivo Azul entre Córdoba y Sevilla… A ellas se unió en 2010 la editorial Contraseña, que venía a reforzar un panorama editorial aragonés de edición literaria que albergaba, entre otras, a Xordica, Certeza, Gara, Libros del Innombrable, Mira Editores, Sariñena, la editorial de libro infantil y álbum ilustrado Cosquillas y las extintas Eclipsados y Tropo Editores.

Portada de la edición de Pelletan.

De un vistazo a los diez primeros años de la trayectoria de Contraseña, destacan, junto a la evidente voluntad de crear y fortalecer en Aragón una comunidad interesada en el libro, una muy potente ambición estética que se manifiesta no solo en la selección de títulos sino también en la forma que estos adquirieron desde el primer momento, y en particular en unas características y esmeradas cubiertas que enseguida llamaron la atención del sector y que ilustraron algunos de los artistas más destacados en la materia.

Del primor con que edita Contraseña ya fue buena muestra su estreno, una edición de El procurador de Judea, el irónico cuento que Anatole France (1844-1924) publicó originalmente en Le Temps en 1891 y que luego incluiría en la compilación El estuche de Nácar (1892), pero que dignificó en 1902 el impresor y editor Edouard Pelletan (1854-1912) con una lujosa edición que incorporaba catorce dibujos de Eugène Grasset (1841-1917) grabados por el artista también suizo Ernest Florian (1863-1914). Ya a finales del siglo XX, el célebre escritor italiano Leonardo Sciascia (1921-1989) contribuyó de un modo decisivo a un resurgir del interés por este cuento —en el que se ha identificado una de las principales inspiraciones del cuento de James Joyce incluido en Dublineses «Los muertos»—, mediante la traducción y escritura de un prólogo para la edición de esta obra de Anatole France en Sellerio Editore.

Interior de la edición ilustrada de Pelletan.

La edición de Contraseña no sólo incorpora el texto de Sciascia, sino que le añade otro de uno de los narradores aragoneses más leídos en el cambio de siglo, Ignacio Martínez de Pisón, pero aun así el primer impacto para el lector es la ilustración de cubierta, en este caso de Alberto Aragón (quien tras pasar por la prestigiosa Escuela de Arte de Zaragoza, se convirtió en diseñador gráfico del Heraldo de Aragón y ya en 2007 se llevó el concurso al cartel de las fiestas del Pilar). También la traducción se puso en manos de profesionales expertos y ampliamente reconocidos, María Teresa Gallego Urrutia (Premio Nacional Fray Luis de León en 1997, Orden de las Letras y las Artes en 2003, Premio Nacional en 2008, Premio Mots Passants en 2011, Premio Esther Benítez en 2013…), en el caso del texto en francés, y Pepa Linares (Premio Ángel Crespo en 2014), en el de Sciascia.

Afortunadamente, este esmero en el modo de editar obtuvo enseguida reconocimiento, y aún no habían llegado a la decena de títulos publicados cuando con el segundo, Eugene Pickering, de Henry James (1843-1916), traducido por Ismael Attrache (Edith Wharton, Dickens, Stevenson, Bruce Chartwin…), prologado por el cineasta y escritor Vicente Molina Foix e ilustrado a color por el artista aragonés afincado en México Jesús Cisneros (Premio Lazarillo 2007), Contraseña se llevó primero el Premio al Libro Mejor Editado en Aragón en 2010 y luego el premio equivalente, en la categoría de obras generales y de divulgación otorgado por el Ministerio de Cultura al Libro Mejor Editado.

A la vista de ello, a nadie sorprenderá que los fundadores e impulsores de la editorial, Alfonso Castán y Francisco Muñiz, se hubieran formado ambos como filólogos en la Universidad de Zaragoza, donde el supermaestro José Carlos Mainer era desde 1982 un faro y ejemplo. Precisamente Mainer prologó dos libros para Contraseña, pero, quizá contra lo previsible o cómodo, ninguno de los que la editorial publicó de Ramón J. Sender (autor que Mainer conoce al dedillo y al que ha dedicado amplia y jugosa bibliografía), sino los del narrador ruso Vsévolod Garshin (1855-1888)  La señal y otros relatos (2010) y Los osos (2012), ambos traducidos por Sara Gutiérrez y con cubiertas ilustradas por Alberto Aragón e Isidro Ferrer, respectivamente.

En cuanto a los prólogos a las obras de Sender, del de El bandido adolescente (2013) se ocupó el filósofo Fernando Savater (quien ya en 1995 había dedicado a esta novela su intervención en el Primer Congreso sobre Ramón J. Sender en Huesca), mientras que el de Contrataque (2016) corrió a cargo del historiador aragonés Alberto Sabio Alcutén, y en ambos casos el diseño de las cubiertas quedó en manos del ilustrador y pedagogo alcañizano Alberto Gamón (formado en la Escuela de Artes Aplicadas de Zaragoza).

Alberto Gamón es también el responsable del diseño de cubierta de la antología de cuentos con la que Contraseña recuperó la obra del guionista y narrador británico John Collier (1901-1980) Fiesta en una botella (2011). Ya en 1975 Anthony Bugess (1917-1993) había llamado la atención sobre el talento literario de este escritor prologando su The best of John Collier (Pocket Books), y más tarde insistió en ello Ray Bradbury (1920-2012) prologando con evidente empatía en 2003 la compilación reiteradamente reimpresa Fancies and Goodnights (New York Review Books Classics), que originalmente había aparecido en 1951 en Doubleday; en la edición de Contraseña el breve texto de Bradbury aparece como postfacio, de modo que en esta ocasión el prólogo va a cargo del escritor peruano Fernando Iwasaki. Quizá sea el único caso en que la traducción, en este caso de Daniel Gascón, ha sido objeto de reparos, pues si bien Vicente Molina Foix la califica de «brillante», no hay unanimidad en cuanto a esta valoración. Pero del mayor interés es también el bello texto ilustrado que Alberto Gamón dedicó en su blog al proceso de concepción y elaboración de esta espléndida cubierta. También de Gamón son, por ejemplo, las dos cubiertas de obras de Dorothy Baker (1907-1968) publicadas en Contraseñas, El chico de la trompeta (2013) y Cassandra en la boda (2015), traducidas ambas por Isamel Attrache, y de la primera de las cuales, inspirada en la biografía del cornetista y compositor de jazz Bix Beiderbecke (1903-1931), existe una célebre versión cinematográfica protagonizada por Lauren Bacall (1924-2014), Doris Day (1922-2019) y Kirk Douglas (1916-2020). Otra excelente cubierta de Gamón de tema más o menos musical es la de la novela La acompañante, de Nina Berbérova (1901-1993), traducida por Marta Rebón, autora también del epílogo, con Ferran Mateo.

 

Nella Larsen.

También Sara Morante, quizá conocida sobre todo por sus cubiertas de los libros Carson McCullers para la editorial Seix & Barral, ha ido dejando un buen número de excelentes muestras de su trabajo en Contraseña, como es el caso de la traducción de Elena Gallego de Amistad, de Saneatsu Mushanoköji (1885-1976) o las de Pepa Linares de Xingú, de Edith Warthon (1863-1937), La abadesa de Crewe, de Muriel Spark (1918-2006), Claroscuro, de Nella Larsen (1891-1964)…

Menos prolífico ha sido, por ejemplo, el escritor y magnífico ilustrador Iban Barrenetxea, pero no menos excelentes son sus cubiertas de La señora Jenny Treibel, de Theodor Fontane (1819-1898), en traducción de la muy prestigiosa Carmen Gauger (Premio Nacional de Traducción en 2018), y Buen comportamiento, de Molly Keane (1904-1996), vertida al español por el no menos fiable y excelente Gregorio Cantera.

En el ámbito de la literatura española, Sender al margen, destaca sobre todo en el catálogo de Contraseña la edición de los relatos de Emilia Pardo Bazán (1851-1921) reunidos en Encaje roto. Antología de cuentos de violencia contra las mujeres, en edición y prologados por la profesora de la Universidad de Santiago Cristina Patiño Eirín y con una expresiva ilustración de cubierta obra de Elisa Arguilé (Premio Nacional de Ilustración Infantil y Juvenil en 2007 y Premio Junceda en 2008, entre otros),.

Aun así, como reza la declaración de intenciones de los editores en su web (de muy recomendable visita), lo que caracteriza a Contraseña es el equilibrio entre la recuperación de obras poco menos que olvidadas de autores muy famosos (Henry James, Dumas, E.T.A. Hoffmann, etc.), con el descubrimiento para el lector en lengua española de escritores de diversos ámbitos que permanecían inéditos en español, y todo ello con la ayuda del deslumbrante equipo de colaboradores que han ido forjando a lo largo de estos diez primeros años de una historia brillante.

Fuentes:

Web de Contraseña Editorial

Olivia Carballar, «Y colorín colorado, este cuento no ha acabado», LaMarea 19 de diciembre de 2018.

Alberto Gamón, «Fiesta en una botella», Gamonadas (blog), 6 de junio de 2011.

Javier, «Editorial Contraseña consigue el Premio Nacional al Libro Mejor Editado», La librería de Javier (blog), 23 de mayo de 2011.

Myriam Martínez, «Alfonso Castán y Francisco Muñiz lanzan la Editorial Contraseña», Diario del Alto Aragón, 2 de abril de 2010.

Alberto Ojeda, «Una contraseña para salir del olvido literario», El Cultural, 1 de diciembre de 2010.

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