Estrategias de la censura: el caso de Edima

En su etapa como ministro franquista, el fundador del Partido Popular Manuel Fraga Iribarne (1922-2012) dio nombre a una ley de prensa e imprenta que en un principio se supuso que suavizaría la arbitrariedad de la censura y en particular atenuaría su discrecionalidad ─«con Fraga hasta la braga», se decía entonces en relación a esa ley, sobre todo en los ambientes teatrales─, y de ahí una famosa frase del escritor vallisoletano Miguel Delibes publicada en el diario Abc del 11 de marzo de 1979:

Cuando se promulgó la ley de Fraga, un periodista me preguntó si consideraba ésta un avance respecto a la situación anterior. Mi respuesta fue la que cabría esperar: «Antes te obligaban a escribir lo que no sentías, ahora se conforman con prohibirte que escribas lo que sientes, algo hemos ganado».

Esa misma ley es a la que tuvo que enfrentarse Jorge Herralde desde el mismo momento en que fundó Anagrama y de la cual, en el capítulo dedicado a la censura que suele incluir en los libros conmemorativos de la editorial, escribe:

En el Ministerio [de Información y Turismo] se llevaba a cabo una calculada política de secuestros reiterados [de libros] para estrangular económicamente a las editoriales de izquierda, de financiación siempre precaria. Así cayeron, a finales de los sesenta, la madrileña Ciencia Nueva o la catalana Edima, por citar dos casos paradigmáticos.

De que no hay en esta afirmación ni atisbo de exageración dejó constancia, por ejemplo, Javier Muñoz Soro en «Vigilar y censurar. La censura editorial tras la Ley de Prensa e Imprenta, 1966-1976», donde, recurriendo incluso a una conversación entre Fraga y un funcionario de su ministerio, concluye que:

…las sanciones y secuestros escondían otra intención reconocida solo en informes reservados: la de erosionar a largo plazo la base económica de las revistas o editoriales que, obligadas a destruir o rehacer los impresos, asumían «un elevado coste, incluso por encima de la cuantía de las más graves sanciones económicas previstas en la ley de prensa».

Parece evidente que ese fue el caso mencionado por Herralde de Edima (Edició de Materials), la editorial a cuyo frente se encontraban el yerno del abogado y escritor Maurici Serrahima (9102-1979) Manuel Nadal i Abella (1928-1997), que se ocupaba de la selección y contratación de textos, y el hermano menor del gran editor Josep M. Castellet (1926-2014) Eduard Castellet i Díez de Cossío (1930-2017), encargado de convertirlos en libros a punto para ser distribuidos. Sin embargo, la estrategia para acabar con Edima fue un poco más retorcida.

Resulta asombroso que esta editorial marcadamente contestataria y muy ilustrativa de un periodo muy determinando de la historia editorial española haya generado tan escasa bibliografía, pero Albert Manent le dedicó tres breves páginas en las que destaca la reconstrucción de su catálogo, formado por una veintena de títulos que se abren en 1966 con la biografía de uno de los fundadores del Frente de Liberación Nacional argelino y presidente del país entre 1963 y 1965 Ben Bella, obra del escritor francés nacido en Argel Robert Merle (1908-2004) y traducida por Maurici Serrahima, y se cierra en 1968 con Corea altra vegada, de Wilfred Burchett (1911-1983), periodista australiano célebre por haber sido el primero en entrar en Hiroshima tras el paso del Enola Gay y buen conocedor de los conflictos bélicos en el sudeste asiático. Burchett es precisamente el autor más representado en el exiguo catálogo de Edima, pues le publicaron también Vietnam, la segona resistència (1966) y Hanoi sota les bombes (1967), este último con prólogo de Bertrand Russell (1872-1970).

Sólo otro autor, el mencionado activista e historiador comunista Isaac Deutscher (1907-1967), está representado con más de una obra entre los veintidós títulos de Edima, en su caso con la muy célebre e influyente biografía Stalin, biografía política (1967), que dio el mayor volumen de la editorial (725 páginas) y que el año anterior acababa de publicar la mexicana Era en traducción de José Luis González.

Otro título muy destacado fue por ejemplo la autobiografía del activista político Malcolm X (El-Hajj Malik El-Shabazz, 1925-1965), titulada en catalán Malcolm X, el poder negre (1967), traducida por Ramon Barnils, maquetada por Argenté y Mumbrú, con un diseño de cubierta de Josep Gruañas y acompañado de apéndices de M. S. Handler, A. Haley, S. Soler, V. Soler y J.M. Brunet.

Y un ejemplo más, representativo de una modalidad editorial que hizo fortuna en España en esa época (la compilación de artículos de revista de tema común), fue El conflicte àrab-israelita (1967), otro ambicioso proyecto que recogía en 550 páginas ilustradas con mapas y fotografías en blanco y negro los artículos aparecidos en el número monográfico que dedicó al tema la revista parisina Les Temps Modernes, dividiéndolos en dos partes (la visión árabe y la visión israelí), precedidos de «Per la veritat», de Jean-Paul Sartre e «Israel, fet colonial?», de Maxime Rodinson y acompañados de siete anexos documentales, entre ellos un glosario obra de Jordi Marfà y una cronología elaborada por Santi Soler. Un proyecto sin duda caro, en el que intervinieron hasta cinco traductores (Ramon Barnils, Neus Faura, Luis López del Castillo, Coloma Leal y Josefina Niubó).

Entre los traductores de Edima destacan algunos profesionales de trayectoria tan sólida como Ramon Folch i Camarasa (1926-2019) o Ramon Barnils (1940-2001), así como, además de los ya mencionados, Miquel Muntaner, Enric Puig, Lluis Gassiot, Miquel Torras o quien luego sería uno de los redactores del Estatut d’Autonomia de Catalunya de 1978 y más tarde vicepresidente tercero del Congreso de los Diputados (por el PSC) Josep Verde i Aldea (1928-2017), que tradujo la ya aludida biografía de Stalin y el libro colectivo (el Tribunal Internacional sobre Crímenes de Guerra o Tribunal Russell-Sartre) Judici a Estocolm (1969), con textos Simone de Beauvoir, Lázaro Cárdenas, Alejo Carpentier, Julio Cortázar, Bertrand Russell, Sartre, Peter Weiss, etc. y cubierta de Alejo Escutia.

Estos datos bastarán para justificar que la censura franquista, incluso a finales de los años sesenta, pusiera a Edima en su punto de mira, y además de infligirle un enorme perjuicio económico con el secuestro de libros como Documents de Cuba (1968), que se abría con un texto de José Martí e incluía la ley de Castro que justificaba la incautación de bienes estadounidenses en la isla, la puntilla se la dio al denegarle el ministerio la inscripción en el Registro de Empresas Editoriales (en marzo de 1968),así como la autorización para ejercer actividad editorial ninguna en España, lo que llevó indefectiblemente a la empresa al cierre y a la asunción de una deuda con Banca Catalana (la empresa fundada por Florenci Pujol, su hijo Jordi y Francesc Cabana) que Nadal y Castellet –quienes se negaron a aceptar la ayuda de sus colaboradores y socios– tardarían mucho tiempo en poder saldar pese a las ventajosas condiciones.

Fuentes:

Pepe Gutiérrez Álvarez, «La revolución en los libros. Una aproximación particular por el activismo editorial de los 60-70», Kaosenlared, 22 de junio de 2019.

Jorge Herralde, «La censura», última edición hasta la fecha, en Anagrama. 50 años 1969-2019, Barcelona, Anagrama (edición no venal), 2019, pp. 23-25.

Miquel López Crespí, «1965: Fanon, Che Guevara, Malcolm X, Ho Chi Minh i l’anticolonialisme mallorquí», L’Estel de Mallorca, 1 de marzo de 1997, p. 6.

Albert Manent, «Edició de Materials (1965-1968). Una editorial de combat», Els Marges, núm 88 (2009), pp. 83-85.

Javier Muñoz Soro, «Vigilar y censurar. La censura editorial tras la Ley de Prensa e Imprenta, 1966-1976», en Eduardo Ruiz Bautista, coord., Tiempo de censura. La represión editorial durante el franquismo, Gijón, Trea, 2008, pp. 111-141.

Francisco Rojas Claros, «Poder, disidencia editorial y cambio cultural durante los años sesenta», Pasado y Memoria, núm. 5 (2006), pp. 59-60; reproducido en Represura, núm 4 (octubre de 2017), pp. 1-20.

— «La represión de la disidencia editorial. Denuncias y secuestros de libros en España durante la “era Fraga” (1966-1969)», Represura, núm 2 (2017), pp. 7-39.

Xavier Serra, «Un déficit editorial: les traduccions d’assaig en l’edició catalana contemporània», Mirmanda, núm. 2 (2007), pp. 98-106.

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