Pierre Bourdieu, editor: rigor clásico y audacia vanguardista

La obra ensayística del sociólogo Pierre Bourdieu (1930-2002) es sin duda una de las más conocidas e influyentes de las últimas décadas en el ámbito de las ciencias humanas. Sin embargo, y pese a su labor con el historiador Fernand Braudel (1902-1985) al frente de la original revista Actes de la Recherche en Sciences Sociales, menos conocida es en general su trayectoria como editor y particularmente como director de colecciones cuya incidencia ha extendido mucho más allá de los límites de la vida cultural francesa.

Pierre Bourdieu.

Como director de la colección Le Sens Commun, creada por él mismo en el seno de las exquisitas Éditions de Minuit, desde 1966 y hasta 1991 dio a conocer a un público amplio el trabajo de investigación y ensayístico de algunos filósofos, sociólogos, antropólogos y escritores importantes, tanto clásicos como menos reputados hasta entonces, como son los casos de Marcel Mauss, Emile Benveniste (Vocabulaire des institutions indo-européennes), Ernst Cassirer (La Philosophie des formes symboliques), Emile Durkheim, Mijaíl Bajtín, Edward Sapir, Joseph Schumpeter, Ervin Goffman, John Searle, Theodor Adorno, Erwin Panofsky o Luis Prieto (Pertinence et pratique. Essai de sémiologie), entre otros muchos, además de ir dando a imprenta algunos de los títulos importantes de su propia obra (L’amour de l’art, 1966; La distinction, 1979; Le Sens pratique, 1980; Questions de sociologie, 1980; Homo academicus, 1984; La noblesse de l’État, 1989, etc.).

Sin embargo, mientras tanto se había convertido en 1975 en editor consultor de la American Journal of Sociology y ese mismo año había puesto en marcha (en el seno de la Maison des Sciences de l’Homme) la ya mencionada revista Actes (ARSS), en cuyo consejo científico figuraban reputadísimos historiadores (Quentin Skinner, Roger Chartier, Robert Darnton, Eric Hobsbawm), filósofos (Jacques Bouveresse, Anne Fagot-Largeault), sociólogos (Christian Baudelot, Aaron Cicourel, Yves Gingras), antropólogos (Alban Bensa), juristas (Mireille Delmas-Marty), etc. El enorme impacto inicial de las Actes de la Recherche en Sciences Sociales se basó, tratándose de contenido de gran rigor científico, en el gran formato, la maquetación y el potente apoyo visual general (incorporación de numerosas ilustraciones e incluso de cómics). Pero en el ámbito de la edición tuvo un gran impacto el número temático de marzo de 1999 («Édition, éditeurs 1»), que se abría con el texto de Bourdieu «Une révolution conservatrice dans l’edition» (acompañado además de gráficos muy ilustrativos sobre la situación del panorama editorial francés y un utilísimo anexo informativo) y proseguía con textos de Jean-Yoves Molier (acreca la edición francesa entre el XVIII y el XX), Diana Cooper Richet (sobre las librerías extranjeras en París), los obstáculos para la investigación  de las estrategias editoriales), Anne-Marie Thiesse y Natalia Chmatko (los nuevos editores rusos), Gustavo Sorá (la evolución editorial brasileña)…, número que Jorge Herralde glosa en Por orden alfabético.

La continuación(«Édition, éditeurs 2») aparecería en diciembre de ese mismo año con no menos interesantes textos de Benedicte Reynaud («L’emprise des groupes»), Olivier Godechot («Le marché du libre philosophique»), Claudia Schalke y Markus Gerlach («Le paysage éditorial allemand») y André Schiffrin (sobre las editoriales universitarias estadounidenses), entre otros.

A partir de 1989 había empezado a salir, también en Éditions de Minuit y dirigida por Bordieu, Liber: Revue européenne des livres (subtitulada Revue internationale des livres desde junio de 1994), que al poco tiempo y hasta 1998 se convierte en suplemento de las Actes.

Aun así, cuando a principios de los años noventa Pierre Bourdieu había empezado a publicar su propia obra en las Editions du Seuil –donde arrancó con un título tan emblemático como Les règles de l’art: genèse et structure du champ littéraire (1992) –, sin abandonar los proyectos ya en marcha añadió a estos la fundación y dirección de la colección Liber, donde en 1996 publica su famoso Sur la televisión suivi de L’emprise du journalisme, y dos años después el no menos difundido La domination masculine. Como empresa destinada a la publicación de libros, Liber se había constituido en 1996 (a rebufo del movimientos social y huelguístico del año anterior contra el plan Juppé) como una asociación según la ley de 1901 (es decir, sin ánimo de lucro), y a su vez dio pie al nacimiento en 1998 de Attac (Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Acción Ciudadana), en la que confluyeron desde el músico y activista Manu Chao hasta el filósofo y lingüista Noam Chomsky, pasando por el economista Arcadi Oliveres, el jurista Carlos Jiménez Villarejo o el historiador Éric Toussaint. Quedaba claro que Bourdieu era cualquier cosa menos un académico que solo saliera de su despacho para dirigirse al aula; es más, no estaba dispuesto a que sus alumnos o pupilos constituyeran su único auditorio.

Como editorial al margen de Seuil, Liber inició dos grandes colecciones, Raisons d’Agir (Razones de actuar) y Cours et Travaux (cursos y trabajos), y una tercera de coediciones con editoriales e instituciones diversas (entre ellas Seuil y Collège de France). Jorge Herralde ha descrito el resultado general de esta iniciativa en los siguientes términos: «libros de intervención política y cultural […] Se trataba de libros breves de precio asequible, a menudo de gran difusión, bestsellers alternativos», un género que a finales de la primera década del siglo XXI ha resurgido en España. Al Sur la télévision (1996) le siguieron en Raisons d’Agir títulos del colectivo ARESER (asociación de reflexión sobre la enseñanza superior y la investigación), Loïc Wacquant (Les prisons de la misère, 1999) o Jacques Bouveresse (Prodiges et vertiges de l’analogie, 1999), entre otros, además de los muy famosos y combativos Contre-feux (1998 y 2001), del propio Bourdieu.

Cours et Travaux, por su parte, se abrió también con un texto de Bourdieu (Science de la science et reflexivité, 2001), y se le dio continuidad a menudo con libros colectivos, como son los casos por ejemplo de Le cauchemar de Humboldt, les reformes de l’enseignement supérieur européen, editado por el equipo formado por los sociólogos Franz Schulteis (alemán), Marta Roca i Escoda (catalana) y Paul Frantz Cousin (francés), La protestation étudiante (2009), dirigido por el sociólogo Bertrand Geay o Des littératures combatives, l´Internationale des nationalismes litteraraires (2011), dirigido por la teórica y crítica literaria Pascale Casanova (1959-2018), pupila de Bourdieu y a quien su La République mondiale des lettres había dado amplia reputación y su labor crítica en el programa radiofónico L´Atelier littéraire (en France Culture) una amplia popularidad.

Probablemente este repaso sea suficiente para hacerse una idea de la dimensión de la obra puesta en marcha por Bourdieu en el campo de la edición, destinada sobre todo a hacer accesible al lector común y corriente (y de ingresos modestos) el resultado de una serie de trabajos e investigaciones cuya influencia, pese a su indudable interés social y capacidad de incidencia en la vida política y cultural, a menudo han tendido a quedar muy estrictamente circunscritos al ámbito universitario. Y hacerlo de un modo clarificador, sin perder el paso de la actualidad, capaz de conectar con un público amplio y sin que ello suponga un menoscabo del rigor. Pas mal. Así lo concretó el propio Bourdieu en el texto de presentación de Raisons d’Agir:

Ofrecer los instrumentos de comprensión, es decir de libertad, que genera la investigación internacional en todas sus formas, literaria, científica, reunir sin otros criterios que la calidad, la novedad, el rigor y la originalidad de los trabajos franceses y extranjeros sobre los problemas más complejos y más candentes del pensamiento y la acción, este es el objetivo de esta colección que quisiera aunar la exigencia de un riguroso clasicismo y la audacia de las vanguardias.

Fuentes:

Pierre Bourdieu, un hommage (blog).

Paul Costey, «Pierre Bourdieu, penseur de la pratique», Revue Tracés, núm. 7 (invierno 2004-2005), p. 11-25.

Jorge Herralde, «Pierre Bourdieu, la musculatura intelectual de un luchador», fusión de un artículo publicado en El Periódico en 2002 («Adiós a Bourdieu») y un texto inédito de 2004 («Pierre Bourdieu, editor y funcionario de la humanidad»), recogido en Por orden alfabético. Escritores, editores, amigos, Barcelona, Anagrama (Biblioteca de la Memoria 22), 2006, pp. 47-51.

Michel Winock, El siglo de los intelectuales, traducción de Ana Herrera, Barcelona, Edhasa, 2010.

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