Antonio Soriano, los primeros años de un «guerrillero de la imprenta»

El nombre de Antonio Soriano ha quedado indeleblemente asociado al de la legendaria Librería Española de (rue de Siene, 72), punto de confluencia de lo más granado de la intelectualidad española republicana en París y de la editorial homónima que en los años sesenta puso en circulación libros tan míticos como la Historia de España, de Pierre Vilar, La España del siglo XIX y La España del siglo XX, de Manuel Tuñón de Lara, o Guerra y vicisitudes de los españoles, de Julián Zugazagoitia. Sin embargo, cuando creó esa obra maestra Soriano había recorrido una notable trayectoria en el ámbito de la letra impresa.

Antonio Soriano.

Nacido el 15 de febrero de 1913 en Segorbe, capital de la comarca del Alto Palancia y punto de ineludible peregrinaje de maxaubianos, con apenas quince años Antonio Soriano se trasladó a Barcelona, donde además de cursar el bachillerato, que concluyó en 1933, ya de muy joven ingresó en el Centre Excursionista de Catalunya y se convirtió en espectador asiduo de los estrenos teatrales de la ciudad. En esos mismos años republicanos, había establecido amistad, entre otros, con el sindicalista portuario Germinal Vidal (1915-1936), con quien sería secretario general de las Juventudes Socialistas Unificadas, Francisco Graells, o con el joven de origen mexicano Enrique Obregón (1904-1936), militante de la CNT e integrado en el grupo Germen de la FAI (Federación Anarquista Ibérica); los tres, fallecidos durante la defensa de la República el 19 de julio de 1936. Soriano se asoció al Ateneu Enciclopèdic Popular barcelonés (calle del Carme, 4), donde amplió autodidácticamente sus estudios y del que pronto llegaría a ser bibliotecario, y además coincidió allí con otro apasionado de la letra impresa, el palafrugellense Josep Salvador Puignau (1908-1974). De su colaboración, en tiempos de la República, surgieron iniciativas como el centro de estudios universitarios dirigidos a aquellos jóvenes que, por razones económicas o laborales, no podían matricularse o acudir con regularidad a las aulas universitarias.

Josep Salvador.

Durante el alzamiento en Barcelona, luchó con sus compañeros de las Juventudes Socialistas Unificadas en el tiroteo de la confluencia de la avenida Diagonal con Paseo de Gracia, e hizo la guerra en la capital catalana como secretario de Organización de las JSU y posteriormente como secretario general de las mismas, hasta que en la segunda mitad de 1937se integró en la 44 División, apostada en el frente de Aragón. Tras la tremenda batalla del Ebro inició un periplo que le llevó hasta Puigcerdà el 13 de febrero de 1939 y por allí cruzó la frontera con Francia. Tras unos días en Bourg-Madam, Soriano fue internado por las autoridades francesas en el campo de Bram, donde coincidió con el célebre fotoperiodista Agustí Centelles (1909-1985), quien, en colaboración con el también fotógrafo Salvador Pujol, montó un rudimentario laboratorio fotográfico que permitió que hayan quedado bastantes testimonios gráficos de las condiciones de este campo. En Brams se ocupó inicialmente Soriano en tareas de alfabetización, así como en la traducción y divulgación entre los presos del periódico Depeche y de los números que conseguían entrar del diario Madrid, hasta que los conductores que los introducían fueron descubiertos, y también en impartir a los refugiados clases de francés para que, si tenían la suerte de ser reclutados para los equipos de trabajo en el exterior, pudieran desenvolverse mejor. Finalmente pudo salir también él mismo del campo integrado en un grupo de trabajo agrícola (a medida que avanzaba la ocupación alemana, escaseaba la mano de obra), y más tarde se estableció en Toulouse, donde se reencontró con Josep Salvador. Trabajó entonces como peón de carga y descarga, como friegaplatos, y se ocupó de organizar una serie de plataformas de modesta resistencia clandestina, orientadas a asistir a los españoles sin papeles y que se concretó también en la creación de la primera revista clandestina del exilio en Francia, Alianza (treinta y tres números entre el 14 de abril de 1941 y 1942). De finales de 1942 data la creación, en colaboración con el comunista Jaime Nieto, de la Unión Nacional española, cuyo objetivo era formar a refugiados españoles antes de su paso clandestino a España mediante la creación de una «escuela política», en palabras de José Luis Morro Casas, situada en la avenida de la Gloria. Consumada la libración de Toulouse, por encargo del «capitán Phillipe» Soriano se ocupó de las crónicas radiofónicas en catalán para la Península emitidas por Radio Toulouse.

A principios de 1946, crea con Salvador el Centro de Estudios Económicos Toulouse-Barcelona, germen de su posterior labor editorial. El centro organizaba sobre todo conferencias de intelectuales y políticos de las más diversas tendencias, con el objetivo de mantener informados a los exiliados acerca de la actualidad en España, pero también de mantener viva la cultura republicana; en este sentido, creó cursos de catalán que contaron para su primera clase con la participación del célebre filólogo Pompeu Fabra. Así contaba el propio Soriano las intenciones que alentaban este pretendido foco de confluencia de las diversas tendencias republicanas, que finalmente, en este aspecto, acabó por fracasar:

Queríamos dar a conocer la cultura hispánica, organizábamos conferencias e invitábamos a gente con este propósito. Recuerdo la visita de Jean Cassou y Henri Lefèvre. Además, queríamos contribuir a que no se perdiera la lengua catalana […] Desde el Centro Toulouse-Barcelona intentábamos mantener un contacto diario con España, y de ahí nació la idea de la Librería de Ediciones Españolas.

Federica Montseny antes los micrófonos de Radio Associació de Catalunya.

Prácticamente coincidiendo con su cierre –al parecer, por presiones del Partido Comunista–, el centro aún tuvo tiempo de organizar un emotivo homenaje a los republicanos españoles sobrevivientes a los campos nazis, celebrado en el cine Plaza, presidido por el alcalde la ciudad y con una asistencia que se ha cifrado en seis mil personas; entre ellas, la dirigente anarquista Federica Montseny (1905-1994), así como Jaime Nieto y el anarquista José Ester (1913-1980), superviviente él mismo de Mauthausen y que en 1947 pasaría a sustituir a Francisco Largo Caballero (1869-1946) como presidente de Federación Española de Deportados e Internados Políticos.

Inicialmente el modo de operar de la Librería Ediciones Españolas (situada en la rue D´Arcole, 1) fue muy modesto (e ilegal), pero tremendamente efectivo. Cuando consiguió un modesto fondo de libros franceses, Soriano se dedicó a trasladarse con los libros en un par de grandes maletas hasta Andorra en autocar, y una vez allí los canjeaba por libros en español anteriores a la guerra civil, entre los que en su vejez recordaba por ejemplo ediciones del Instituto Gallach de Librería y Ediciones (fundado por Josep Gallach Torras [1872-1928] en 1890 y, tras pasar a manos de Calpe, germen remoto del influyente Grupo Océano), que se caracterizaban por aunar la calidad en la impresión, profusión de buenas ilustraciones y el propósito eminentemente divulgativo del conocimiento científico. Con este método, repetido en diversas ocasiones, e incluso varias veces por semana por haberse demostrado muy exitoso, empezó Soriano a asentar su incipiente empresa, cuyos primeros trámites datan de agosto de 1946, en colaboración con Josep Salvador. Una segunda línea de actuación que impulsó el proyecto fue el establecimiento de contactos con las editoriales ya creadas en América por exiliados republicanos, particularmente en Argentina, Chile, Perú, Estados Unidos y México (Joan Grijalbo entre ellos).

Cubierta de un ejemplar de La Novela Española.

Posteriormente, y en buena medida como consecuencia de estos contactos, llegaría a partir de marzo de 1947 la publicación de la revista Lee, destinada a la divulgación de la lectura y a la catalogación de las novedades bibliográficas españolas. Así la describe su contenido José Luis Morros Caso:

Con su presentación, Soriano trata de contribuir al mantenimiento de las relaciones existentes entre los franceses y los españoles utilizando para ello un medio inapreciable, el libro, como el mejor modo de conocer España. En sus diferentes apartados, la publicación ofrece resúmenes de catálogos de arte, clásicos castellanos, geografía, literatura española contemporánea…, así como información de revistas de próxima aparición, caso de Realidad, de Buenos Aires, y críticas de libros y de noticias.

Antes aún de trasladarse a París y poner los cimientos de su célebre librería parisina, aún tuvo tiempo el tandem Salvador-Soriano de poner en marcha una modesta colección dirigida nominalmente por Luis Solères (un francés de origen español), La Novela Española (1947-1949), que sin duda marcó un hito.

Fuentes:

Entrevista en vídeo «Antonio Soriano y la Librería Española en París»

Michel Baglin, «C’était la librairie des réfugiés espagnols à Toulouse», Texture, 18 de abril de 2009.

Ana Martínez Rus, «Antonio Soriano, una apuesta por la cultura y la democracia: la Librairie Espagnole de París», Litterae. Cuadernos sobre cultura escrita, núm. 3-4 (2003-2004), pp. 327-348.

Judith Moris Campos, «Soriano, Antonio», en Manuel Aznar Soler y José Ramón López García, eds., Diccionario biobibliográfico de los escritores, editoriales y revistas del exilio republicano de 1939, vol. 4, Sevilla, Renacimiento (Biblioteca del Exilio), 201, pp. 420-422.

José Luis Morro, «Antonio Soriano: los libros, su vida», en Alicia Alted Vigil y Manuel Aznar Soler, eds., Literatura y cultura del exilio español de 1939 en Francia, Salamanca, Aemic-Gexel (Serpa Pinto 2), pp. 391-404.

Juan Miguel Sánchez Vigil y María Olivera Zaldua, «La editorial Gallach y su contribución a la industria cultural española. Recuperación y análisis de su catálogo», Investigación Bibliotecológica (México), vol. 28, núm. 63 (mayo-agosto de 2014), pp. 51-83.

Antonio Soriano, Exodos. Historia oral del exilio republicano en Francia, 1939-1945, prólogo de Roberto Mesa, Barcelona, Editorial Crítica (Serie General. Temas Hispánicos), 1989.

Sonia Soriano, blog Librairie Espagnole … Antonio Soriano o la aventura de la cultura.

Lourdes Toledo, «Entrevista a Antonio Soriano», Lletres valencianes: Revista del llibre valencià, núm 5 (Tardor 2001), pp. 2-7.

 

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