Vintila Horia, mentor de Carmen Balcells

A raíz de la muerte de la superagente Carmen Balcells (1930-2015), se han escrito y dicho muchas cosas no rigurosamente ciertas o acaso un poco exageradas sobre la aparición en España de las primeras agencias literarias.

Gabriel García Márquez y Carmen Balcells.

En la década de los cincuenta nacen por lo menos tres agencias literarias importantes: International Editors, ACER (creada por Vintilia Horia) y, desgajada de ésta, ya a finales de la década, la encabezada por Carmen Balcells. Aun así, en los años cuarenta hay testimonio de las gestiones del también traductor y editor de origen húngaro Ferenc Oliver Brachfeld (1908-1967) como representante ante los editores españoles de diversos escritores europeos (sobre todo húngaros, franceses y suecos, con varios premiados con el Nobel entre ellos). En el Arxiu Nacional de Catalunya se conserva un epistolario que permite reconstruir algunos de los conflictos que tuvo Oliver Brachfeld en su labor de gestión de los derechos, en particular la de autores que, durante la guerra mundial, quedaron un tanto aislados del mundo editorial, como es el caso en particular de André Maurois.

Vintila Horia.

La trayectoria zigzagueante del rumano Vintila Horia (1915-1992) se inicia, tras su graduación en Derecho por la Universidad de Bucarest, como diplomático. Sus destinos como agregado cultural en las embajadas rumanas en Roma y Viena los aprovechó para cursar estudios de Filosofía y Letras en las universidades de Perugia y Viena, al tiempo que se iniciaba en el periodismo cultural en las páginas de Gandirea con artículos acerca de personajes tan diversos como Spengler o Cervantes. Cuando, durante la Segunda Guerra Mundial, mientras ejercía en esa última ciudad, la integración de su país al bando de los Aliados hizo que en agosto de 1944 las autoridades nazis lo arrestaran y, tras su paso por Karpacz, fue a recalar al campo de Mariapfarr, adonde también fue a parar otro ilustre rumano, el músico y director de orquesta Ionel Perlea (1900-1970), célebre sobre todo por haber seguido dirigiendo tras la pérdida de la movilidad del brazo derecho como consecuencia de un derrame cerebral en 1957.

Giovanni Papini (1881-1956).

Liberados por las tropas británicas en mayo de 1945, tanto Perlea como Horia se establecieron episódicamente en Italia, donde ambos hacen amistades importantes. En el caso de Perlea, el compositor Nino Rota (1911-1979), cuya fama ha quedado asociada a la música de películas como El gatopardo o El padrino; en el de Horia, el escritor Giovanni Papini (1881-1956), quien en 1937 ya había sido honrado con un puesto en la Real Academia de Italia y en 1942 se había convertido en vicepresidente de la Federación Europea de Escritores. Ni uno ni otro intelectual rumano tenían ninguna posibilidad de regresar a un país en proceso de “socvietización”, y en el caso concreto de Horia, pesaba sobre él una condena in absentia a “trabajos forzados de por vida” que naturalmente no estaba dispuesto a cumplir.

Así pues, se inicia un exilio que le llevará a un periplo cuya primera etapa fue Argentina, adonde llegó en 1948 y donde, tras una etapa como escribiente en un banco, impartió clases de lengua y literatura rumanas en la Universidad de Buenos Aires. Según sus propias declaraciones, fue a partir de 1952 cuando empezó a pensar en la que acabaría siendo, en francés, una de sus novelas más famosas, Dios ha nacido en el exilio (Destino, 1960), donde se sirve de la historia personal Ovidio para plantear el tema del desgarro interior de los refugiados.

Vintila Horia.

Sin haber publicado aún ningún libro, se embarcó en el Monte Udala con destino a España en 1953, inicialmente becado por el Instituto de Cultura Hispánica y luego con un puesto como profesor en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid (llegaría a ser catedrático de Literatura Universal en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá de Henares), al tiempo que empezaba una extensísima obra como colaborador en periódicos, a veces firmando como Juan Dacio (el argentino Bahía Blanca, el chileno El Mercurio, el francés Nouvelle Vie, el español El Alcázar…).

Rafael Gutiérrez Girardot.

Mediada la década, Horia entra en contacto con el núcleo fundador de la editorial Taurus, el editor de origen argentino Francisco Pérez González (1926) y el colombiano Rafael Gutiérrez Girardot (1928-2005), y les convence de la necesidad de crear una agencia literaria, y a partir de ahí nace en 1956 A.C.E.R. (Argentina, Colombia, España, Rumanía), centrada en la representación de autores extranjeros y entre cuyos primeros y principales colaboradores se encuentran Miguel Sánchez López (procedente de Editora Nacional e implicado también en la fundación de Taurus y en su exitosa colección humorística El Club de la Sonrisa) y, como corresponsal en Barcelona, Carmen Balcells.

En el ámbito del ensayo, Horia se dio a conocer en la editorial Escélicer con la recopilación Presencia del mito (1956), pero su actividad se amplió a la traducción (sobre todo en la colección ya legendaria Ser y Tiempo, de Taurus) y a la dirección de una colección tan influyente en su época como Omega (de Ediciones Guadarrama), que en 1957 consiguió publicar los tres tomos de la mítica Historia social de la literatura y el arte de Arnold Hauser (en traducción de Antonio Tovar y F. P. Varas-Reyes).

Sin embargo, decida trasladarse a París, cuando en 1960 (en plena Guerra Fría) se le concede a su novela Dios ha nacido en el exilio, el Premio Goncourt, galardón al que tuvo que renunciar debido a una intensa campaña encabezada por L´Humanité, que centraba sus críticas en unos poemas de juventud que consideraba antisemitas y en el hecho de haber participado en revistas de la extrema derecha rumana (como, por otra parte, también hicieran Ionesco, Mircea Eliade o Cioran, por poner tres ejemplos célebres). Al parecer, el agregado cultural de la embajada rumana fue quien, tras solicitarle una declaración de adhesión al régimen soviético de Rumanía –a lo que Horia se negó–, se ocupó de divulgar esas pretendidas pruebas de filofascismo, que algunos intelectuales franceses acogieron con entusiasmo.

Vintila Horia.

El hecho es que cuando Horia decide trasladar su residencia a París, inicia gestiones para vender la agencia. Carmen Balcells tuvo que renunciar a comprarla por no disponer de las 100.000 pesetas que pedía por ella, así que finalmente la agencia pasó inicialmente a manos del aristocrático coleccionista y agente francés Marcel Laignoux. Por su parte, Balcells aprovechó su aprendizaje y, con un enfoque distinto, centrado en la representación de autores en lengua española, se lanzó a la aventura de crear una agencia literaria que hoy es una institución histórica y un punto de referencia ineludible al hablar de agencias literarias.

Al cabo de cuatro años en París, Horia se reintegró a su labor académica e intelectual en España, y alternó en el francés y el español en su notable y variadísima producción literaria (Journal d´un paysan du Danube, La septième letre, Literatura y disidencia, Persecutez Boèce, Un sepulcro en el cielo…), además de fundar la revista cultural Futuro presente (41 números entre 1971 y 1978) en la que se publicaron artículos eruditos de Konrad Lorenz, García Durango, Marinetti, Alain de Benoist, etc. Y posteriormente aun contribuiría a la creación de otra revista, Punto y coma (1983-1989), de Isidro-Juan Palacios (vinculado al grupo neonazi CEDADE).

De izda. a dcha., Luis Bollarin, Aurelio Rauta, Vintila Horia, Alexandru Gregorian, Radu Enescu y Mihai Fotin Enescu, en 1983.

Vintila Horia murió víctima de un derrame cerebral en la casa que tenía en Collado Villalba en 1992, dejando tras de sí una extensísima producción literaria que abarca todos los géneros.

Fuentes:

Julia Escobar “Dragones y mazmorras. Algunas quisicosas”, en Silva de varia lección, 28 de mayo de 2000.

María González Rouco, “”Rusos” en la Argentina”, en monografías.com.

Elisa Martín Mayo, Los agentes literarios en España, ISSUU.

“Francisco Pérez González conversa con Federico Ibáñez”, en Felicidad Orquí, ed., Conversaciones con editores en primera persona, Madrid, Siruela, 2007, pp. 65-88.

Rodica Popa, “Vintila Horia y el escándalo del Premio Goncourt”, Radio Romania International, 8 de abril de 2014.

Marta Portal, “Sin palabras”, Abc, 5 de abril de 1992.

Santiago Rivas, “Vintila Horia o el pensamiento detrás de lo visible”, en Abril. Anotaciones de pensamiento y crtítica.

Pueden leerse algunos artículos de prensa escritos por Horia, aquí.

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6 pensamientos en “Vintila Horia, mentor de Carmen Balcells

  1. Pingback: Vintila Horia, mentor de Carmen Balcells | Valor de cambio

  2. Hola, amigo, Josep, en efecto Horia jugó ese papel, pero no debe olvidarse que, mi padre, Mario Lacruz, en una conferencia que dio en la UIMP de Santander poco antes de morir, comentó que el primer agente literario en España digno de tal nombre fue Ana María Thiais de Bartrina, que tenía la agencia en su domicilio en la calle Bigay, número 4, de Barcelona; más de una vez le llevé paquetes, pues vivíamos en la finca e al lado. Tampoco deben olvidarse al matrimonio austriaco Lifezis, Hugo y Annie (née Sherman), que huyeron de Viena con la subida del nazismo y fundaron en 1939 la agencia I.E. y que a principios de los 60 desembarcaron en Barcelona; ya has señalado la presencia de I.E.
    Por cierto, Bartrina medió con Joan Sales para que Gallimard le publicara otro libro al autor de “Incerta glòria” y la carta de Sales a Gallimard que adjunto y que lo ilustra es impagable.
    Otro día, si sacar una entrada sobre los Lifezis, comentaré algunas anécdotas de ellos, muy asiduos de la casa de mi infancia.

    http://ddd.uab.cat/pub/blesfargues/blesfarguescor/LesC_58.pdf

    un abrazo

    max lacruz

    • Gracias, Max.
      Oí a la agente de International Editors Maru de Montserrat contar la tremenda y rocambolesca historia de los Lifezis, y realmente valdría la pena reconstruir su trayectoria, que es muy interesante.
      Y no lo menciono en el texto, pero Francisco Pérez González menciona también (en la entrevista que cito en Fuentes) a Bartrina como otra de las colaboraciones importantes en el nacimiento de A.C.E.R.
      Aunque no se trata de eso, hasta ahora el agente más tempranero que he localizado en España ha sido Oliver Brachfeld (ya en los cuarenta representaba en España a Maurois entre otros y en el extranjero a Eugeni d´Ors), pero no descarto que haya incluso alguno anterior.
      Muchísimas gracias por la aportación, por enriquecer la entrada, y por la muy acertada sugerencia, pues los Lifezis bien lo merecen (tomo nota).
      Un abrazo.

  3. Muy interesante, Josep. Yo recuerdo, en los inicios de mi carrera editorial, haber tratado con el señor Laignoux, y sobre todo con su mujer. Yo también creo que sería muy interesante reconstruir la trayectoria de los Lifezis. Isabel Montegaudo me había contado cosas de ellos y parece fascinante.

    • Acepto el reto. En una primera aproximación veo que algunos de sus primeros representados eran algunos de sus amigos en la Viena prenazi, personajes del calibre de Sigmund Freud y Stefan Zweig, y Vicki Baum, entre otros. Ciertamente, el asunto promete. ¡Gracias una vez más!

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