El primer libro de literatura publicado en Argentina en catalán

La publicación en Argentina de obras literarias en catalán no puede decirse, lógicamente, que haya sido muy abundante a lo largo de la historia, pero en todo el siglo XX hubo un goteo constante, con altos y bajos, cuyos orígenes están muy probablemente en las publicaciones periódicas que empiezan a surgir en el siglo anterior (ya de 1876 es el hebdomadario L´Aureneta) y entre ellos se cuenta, además de algunos libros importantes, la primera edición de una obra señera de la poesía catalana como es el Nabí, de Josep

Josep Carner.

Carner (1884-1970), que publicó la  Agrupació d´Ajut a la Cultura Catalana en las Edicions de la Revista de Catalunya, del que ya había avanzado algunos fragmentos en Barcelona en noviembre de 1938 (en el número 92 de Revista de Catalunya) y en 1940 había aparecido en su versión castellana en la colección Lucero de la editorial Séneca creada por José Bergamín en México (Nota marginal: Amics de la Poesía hizo en Barcelona una edición clandestina en papel de Plantin y las cubiertas en blanco de 200 ejemplares, falsamente fechada en 1938 y publicada en realidad en 1947; en algunas fuentes aún puede verse mencionada ésa como la primera edición).

En fecha tan remota como 1918 se publica un muy breve vocabulario de barbarismos en el Centre Català de Buenos Aires, pero es la Pigeana, de Mena Bandranas Palà, la que, salvo noticia que lo contradiga, se tiene por la primera obra literaria aparecida en Argentina. Tanto la autora como la obra son hasta ahora muy poco conocidas, a ambos lados del Atlántico.

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Clicando sobre ellas, las imágenes se ampliarán.

 

Se trata de un pequeño (13 x 19 cm) y breve (40 páginas) volumen, encuadernado muy toscamente mediante dos grapas a una cartulina  en cuya cubierta aparece una ilustración en tinta anaranjada firmada por un –para mí– incógnito R. Mas, y con un pie en la portada que reza: Buenos Aires, abril 1921/Imprenta i Encuadernació Benages/Paraná 753. Del maestro impresor Francesc Benages (L´Empordà 1883- La Plata 1958) sí es más fácil recabar datos, pues al margen de ganarse la vida con las artes gràficas, en 1916 fundó y escribió casi en solitario en Buenos Aires el hebdomadario en catalán Vida catalana, cuyo extenso subtítulo lo caracterizaba como “Setmanari portaveu de la Col·lectivitat al Plata. Servei informatiu d´actualitat i ferm propagador del desenrotllo econòmic, social i intel·lectual de Catalunya”. Además, ese mismo año 1916 se convirtió en representante de la recién nacida revista Ressorgiment en La Plata y unos años más tarde, en 1933, figura como vicepresidente del Casal Català de Cultura de la Ciutat de La Plata.

CAM00396Sobre Pigmeiana y su autora la información está mucho más dispersa. De todos modos, su portada ofrece algunos datos de interés y algunos hilos de los que tirar, como por ejemplo que la música que debe acompañar esta pieza teatral destinada al público infantil es obra de Ernest Suñer (Portbou 1889-Mendoza 1946), discípulo de Enric Granados, Enric Morera y Adrià Esquerra, que  había llegado  en 1910 a Argentina, donde en los años sucesivos fundaría el Orfeó Català del Casal Català de Buenos Aires, el Cor de Caramelles de Buenos Aires y el Grup de Cantaires. Añade además la portada, que esta obra fue “Distinguida amb el primer premi en el concurs d´obres teatrals per a teatre d´infants, organitzat per la secció d´art escènic del Casal Català. Los vínculos a los centros de reunión y asociación de los catalanes en Argentina se van sucediendo con cada nuevo dato.

CAM00399 La estructura de la obra y su sencillez argumental algo dicen sobre el público al que iba destinado, que era, obviamente, la comunidad de niños catalanes entre los que se intentaba fomentar el disfrute y el aprecio a la lengua de sus mayores para que ésta no se perdiera en la sucesión generacional. La caracterización de la obra, formulada también en la portada, es muy explícita acerca de su estructura: “Fantasia escènica en dos actes i quatre quadros”, es decir, un primer acto con dos cuadros (de ocho y cuatro escenas, respectivamente) y un segundo acto con los otros dos (de tres y seis escenas), con la peculiaridad de que los cuadros llevan título; respectivamente: Bonanova, Bonaespera, Bonasort y Bonança. Quizás indicativo de la dificultad de conservar la lengua,pendiente por entonces de la llegada de un filólogo como Pompeu Fabra, es el hecho de que el cuarto cuadro aparezca identificado como “Quadre III”, mientras que los restantes se escriben como “Quadro”, aunque existen otros detalles que ponen de manifiesto una distribución del texto un poco deslavazada, y tal vez se trate de una errata a la que no haya que darle más vueltas.

CAM00400El argumento gira en torno a  cinco hermanos cuya madre está gravemente enferma, y a los que un peregrino recomienda ir en busca de unas rosas azules para salvarla de la muerte. La noche previa al viaje en busca de las rosas, dos de los hermanos reciben la visita de una hada, que los acompaña hasta el país de los gnomos, donde conocen a cinco gnomos (Pac, Pec, Pic, Poc y Puc). Una vez encontradas las rosas, uno de los gnomos les entrega una medalla con la que, besándola tres veces, conseguirán que un gnomo acuda en su ayuda. Ilustrativo del talante de la obra es el diálogo que se produce a raíz de esta propuesta, cuando una de las hermanas, Lida, le propone que les entregue una medalla que al besarla les dé dinero, y el gnomo Pic se niega y le responde: “porque el dinero hace daño”, a lo que Lida replica “Con el dinero se compran cosas” y remacha Pic “Pero no curan nada (…) Nuestra misión es librar a los hombres del pecado de la avaricia”. Como pueden suponer, a su llegada su madre ha muerto, y se recupera gracias a las rosas y a la oportuno auxilio de un gnomo adecuadamente convocado.

Hipòlit Nadal i Mallol.

¿Quién fue Mena Bandranas Palas, a quien cabe el honor de haber escrito la primera obra literaria en catalán publicada en forma de libro en Argentina? He aquí unos pocos datos que acaso sirvan para emprender una investigación más seria y pormenorizada: Según consigna el director de Ressorgiment Hipòlit Nadal i Mallol (Port de la Selva 1888-Buenos Aires 1978) en una crónica titulada “L´exansió de Catalunya. Buenos Aires”, publicada en la revista barcelonesa La Nació. Setmanari ahderit a la Unió Catalanista el 19 de enero de 1916, Bandrana obtuvo un accésit en los Jocs Florals cuya ceremonia se celebró en el Teatro Buenos Aires. En los años sucesivos, la firma de Bandranas aparece de vez en cuando en las páginas de la gran revista de los catalanes argentinos, Ressorgiment, al pie de poemas (“El cementiri”, en 1921; “Jardiner, bon jardiner…”, 1924; ), de breves piezas dramáticas (“El plet de la coma”, 1921;), de narraciones (“Agonia”, 1921; “Forada”, “Una llar” y “La rondalla d´ara”, 1927; “La festa major de Rajolí, 1936; “La gàbia buida”, 1941; “Els fills”, 1946), y de artículos diversos y conferencias (“Fragment simbòlic. Triptic etern, 1922; “El periodismo català a Amèrica”, 1941). La misma revista se ocupa en 1943 de consignar un homenaje que se le dedica, así como de publicar un texto necrológico en 1954, año en que aparece registrada en el Boletín Oficial de la República Argentina la obra Somni de primavera, pieza teatral en un acto, de 7 páginas, por el Salón de Consejo de Mujeres de Buenos Aires. Para añadir algún que otro dato biográfico más: todo parece apuntar a un parentesco que no he podido descifrar con el célebre fotógrafo Antoni Campaña Bandranas (1906-1989), de quien son las imágenes que se publican en Buenos Aires en el artículo de Joan Amades “La Patum de Berga” reproducidas en junio de 1937 en Catalunya, Revista d’informació expansió catalana. Y hay indicios para suponer que la llegada de Bandranas Palàs tuviera alguna relación con la Setmana Trágica de 1909, pues su nombre figura entre la lista de detenidos como consecuencia de la misma que El Autonomista publicó el 12 de setiembre de ese año, y el Diario de Girona de Avisos y Noticias del 24 de septiembre de ese mismo año lo menciona como uno de los detenidos para los que el capitán general ha decretado libertad provisional.

De izquierda a derecha, los fundadores de Ressorgiment: Pius Aries, Hipòlit Nadal i Mallol, Manel Cairol y Francesc Colomer.

En la Península, en cambio, parece que el único texto que se publicó de Mena Bandranas Palà lo fue en 1922 gracias a la barcelonesa librería y editorial Baguñà, que dio a la imprenta la obra infantil Patrifort (15 páginas), en la Col·lecció En Patufet como número 504; una publicación modesta, pues, si no fuera porque la portada está ilustrada por nada menos que el célebre y reconocido dibujante Ricard Opisso (1880-1966).

Opisso.

Fuentes:

M. Bandranas Palà, Pigmeiana, Buenos Aires, Imprenta i Encuadernació Benages, abril de 1921.

Diario de Girona de Avisos y Noticias, 24 de septiembre 1909.

Hipòlit Nadal i Mallol, “L´expansió de Catalunya. Buenos Aires”, La Nació. Setmanari ahderit a la Unió Catalanista, Barcelona, redacció i administración a Canuda, 14), 29 de gener de 1916.

Marta Planellas Bassols, “La Setmana Tràgica a Anglès i Cellera de Ter. Els fets de l´estiu de 1909 a través de les memòries de Joan Mates”, Quaderns de La Selva, núm. 21 (2009), p. 283-296.

Associated Press, “Argentina Fails to Out Nazis, Clayton Says” y memorandos e informes diversos del gobierno de Estados Unidos que pueden leerse aquí.

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3 pensamientos en “El primer libro de literatura publicado en Argentina en catalán

  1. Hola, Josep. Gracias por descubrirnos un libro tan significativo y por compartir esas valiosas fotos. Querría hacerte una pregunta: ¿qué es un “hebdomadario”?

    • Un placer siempre que gusten estas cosas que uno va haciendo. Me parece realmente muy significativo que la primera obra literaria publicada en Argentina en catalán sea un texto teatral destinado al público infantil, porque es muestra del interés por mantener viva la lengua entre las generaciones siguientes en un contexto que no lo propiciaba.
      Ah, y un semanario.

      • ¡Muchas gracias! Ese mismo interés tenían Elvira Cipitria y muchos padres con respecto al vasco. Gracias a ellos y a las ikastolas, clandestinas escuelas en las que se enseñaba vasco en plena dictadura franquista, se pudo mantener viva la lengua entre los más jóvenes en un contexto que tampoco lo propiciaba.
        Es apasionante conocer los esfuerzos encomiables que tantas personas han llevado a cabo para luchar contra el monolingüismo.

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