Las esperadas memorias de Beatriz de Moura

Historiar hoy la edición española –y en particular la barcelonesa– de la segunda mitad del siglo XX es relativamente sencillo gracias sobre todo –además de al imprescindible Pasando página de Sergio Vila-Sanjuán– a los numerosos testimonios de que disponemos de los protagonistas de esa época, ya sea en forma de memorias (Carlos Barral, Rafael Borrás Betriu, Esther Tusquets…), ya sea en forma de compendios de textos fragmentarios, temáticos o parciales (Mario Muchnik y Jorge Herralde, en particular). No estaría mal, por ejemplo, que la entrada en el Gremio de Editores conllevara el compromiso de registrar mediante algún sistema (no necesariamente por escrito) la labor de las editoriales que alcanzaran un cierto recorrido, porque sería un modo de conocer mejor y contribuir a conservar el patrimonio y la historia editorial.

Portada de Doce relatos de mujeres, antología a cargo de Ymelda Navajo.

Resulta llamativo en este sentido, por la trascendencia de su labor, que nunca –hasta ahora por lo menos– haya logrado nadie que Beatriz de Moura lleve a cabo una labor semejante, más allá del por otra parte muy interesante vídeo que puede verse en la web de Tusquets Editores, y que ni tan siquiera se hayan recopilado los diversos textos más o menos dispersos que ha ido dejando a lo largo de su recorrido al frente de la editorial. Por poner algunos ejemplos, el discurso al recibir el Premio al Mérito Editorial en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (1999), el títulado “Cómo se hace una editorial” que leyó en 2003 en El Escorial y publicó Letras Libres  o el discurso en el cierre del curso 2012-2013 del Màster en Edición de la Universitat Pompeu Frabra, a los que podrían añadirse, sin escarbar mucho, algunas conversaciones tan interesantes como divertidas (las que mantuvo con Juan Cerezo y Óscar López en la Biblioteca Fuster de Barcelona, su conversación con José Huerta en el ciclo Editores en Primera Persona en 2006 publicada por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez o su charla sobre el “Pasado, presente y futuro de una editorial independiente” el 5 de mayo en el Auditorio del Centro Metropolitano de Diseño de Buenos Aires el 5 de mayo de 2011).

Cubierta de Suma, de Beatriz de Moura

No sirve además, en el caso de Beatriz de Moura, el pretexto de su inexperiencia como escrritora, pues ya en 1974 publicó en la colección Palabra Menor de Lumen la novela Suma, en cuyo texto de contraportada explicaba que estaba escribiendo algunos cuentos, de los que el más famoso y divulgado es sin duda “Quince de agosto”, que se antologó tanto en los Doce relatos de mujeres que preparó Ymelda Navajo para Alianza en 1982 (donde acompañaba a textos de Clara Janés, Rosa Montero o Carme Riera) como en los Diez relatos de la mar (en una tripulación en que figuraban Donoso, Cabrera Infante, Katherine Mansfield y Cortázar entre otros grandes nombres de la literatura internacional).

Contraportada

Hay testimonio en cambio, de que eso no responde a una falta de conciencia de la importancia que  podría tener un la creación de un muy deseable equivalente hispano del Institut Mémoires de l’Editions Contemporaine, pues es sabido que en Tusquets Editores se han conservado las facturas, cartas y documentación que genera el proceso de edición de un libro.

La trayectoria tanto de la editorial como de su fundadora justifican sobradamente una atención a ese legado. Tras cursar el bachillerato francés y licenciada en Traducción Literaria y Filosofía y Letras Ginebra en 1958, en cuanto llega a Barcelona Beatriz de Moura se inicia en el mundo editorial en uno de los sellos más emblemáticos y exigentes de la época, Gustavo Gili, donde en sus propias palabras pasó las mañanas en la “sala de los sabios” traduciendo libros técnicos, mientras que por las tardes trabajaba en una enciclopedia literaria en Salvat en colaboración con el hoy famoso poeta Miquel Bauçà. Despedida de ambos trabajos, se dedica un breve tiempo a la traducción hasta que entra en Lumen, donde hace un poco de todo, “desde ayudar en la criba de manuscritos o traducir las cartas hasta promocionar y gestionar los derechos de autor en el extranjero”. Finalmente, y tras comprobar que algunos de sus proyectos no tienen  cabida en Lumen, en 1968 decide poner en pie Tusquets Editores con las colecciones conocidas popularmente como “la colección de plata” y “la colección de oro”: Cuadrenos Ínfimos y Marginales (esta última, con nuevo diseño, aún en activo). En 1970 participa en la creación de uno de los proyectos más interesantes de esa época, las Distribuciones Enlace (con Barral Editores, Edicions 62, Laia, Cuadernos para el Diálogo, Fontanella, Edhasa, Anagrama y Lumen), cuatro años más tarde pone en marcha la colección Acracia, que le conlleva una pugna con censura (que de una lista en la que se proponía publicar a clásicos como Kropotkin, Bakunin o Malatesta sólo le tumbaron, ¡qué cosas!, La escuela Moderna de Francesc Ferrer i Guardia), en 1977 nace la muy célebre La Sonrisa Vertical, y en 1980 la celebérrima y elegante Andanzas. Describir en pocas palabras el inmenso catálogo de Tusquets Editores y la riqueza de sus colecciones no es cosa fácil, pero una de las caracterizaciones más perspicaces es la que en 1999 hizo el gran Herbert H. Lottman (autor de la casa, todo sea dicho) en Publishers Weekly:

[El catálogo de Tusquets] es una lista ecléctica en la que el único denominador común parece ser la calidad (Georges Simenon, Malcolm Lowry, Gertrude Stein, George Steiner). En una creciente lista de jóvenes talentos españoles, su estrella es el veterano exiliado antifranquista Jorge Semprún, que regresó a casa para convertirse en ministro de Cultura.

Es sabido –porque ella lo ha contado– que una de las piedras en el zapato de Beatriz de Moura es no haber pescado a Patricia Highsmith, pero en esa lista, además de los señalados por Lottman, figuran Beckett, Cioran, Duras, John Irving, Kundera, Murakami…, y, entre los autores en lengua española, aparte de Gabriel García Márquez, aparecen Héctor Banciotti, Luis Landero, Almudena Grandes o Javier Cercas.

Portada de 10 relatos de la mar (Plaza & Janés, 1995)

El currículum en cuanto a premios y galardones no es tampoco cualquier cosa: Premio del Ministerio de Cultura 1985 por el Libro Mejor Editado (modalidad de Obras Generales y Divulgación), Premio del Ministerio de Cultura 1988 por el Libro Mejor Editado (modalidad de Libro de Arte), Premio Nacional 1994 a la Mejor Labor Editorial Cultural, en marzo de 1998 es nombrada Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres por el Ministerio de Cultura francés, Medalla al Mérito Editorial en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara de 1999, Creu de Sant Jordi en 2006, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2009…

Lo que sin duda induce a pensar en lo entretenidas que resultarían unas memorias de Beatriz de Moura es el desparpajo y la agudeza que contienen algunas de las perlas que ha ido dejando tanto en las mencionadas charlas como en diversas entrevistas. A modo de ejemplos al azar: “Casi nadie me ha tomado nunca en serio, desde el principio de mi vida profesional”, o  “Somos especialistas en escritores raros”.  Sin embargo, también ha contado algunos aspectos de la profesión que permiten augurar que sus reflexiones, más desarrolladas, podrían dar lugar a un libro muy interesante e instructivo, como es el caso de sus precisiones (en 1999) acerca de sus fuentes de información: “Para el nivel de la información editorial, consultamos la publicación norteamericana Publishers Weekly o el Börsenblatt de Alemania. La orientación crítica, en cambio, proviene del The New York Review of Books. En el ámbito europeo, nos guiamos por los suplementos literarios de Le MondeThe Times o la revista alemana Frankfurter”. En el caso de los malos tiempos, también ha dejado algún comentario digno de mención (“Hasta mitad de la década de los ochenta hubo varios momentos en que pensé arrojar la toalla. Hubo años en que ni siquiera cobré. Pero lo soporté porque este trabajo es vocacional”). Y en cuanto a uno de los mejores momentos, no ha escatimado méritos a sus colaboradores más estrechos –entre los que, por cierto, se cuentan a lo largo de su carrera profesionales tan valiosos como Muñoz Suay, Antoni Marí o Jorge Wagensberg–, y ha explicado que tanto ella como Antonio López Lamadrid pensaban hacer una tirada de 5.000 ejemplares de Soldados de Salamina, y que fue la confianza de Juan Cerezo en la calidad de la novela la que los convenció para que se arriesgaran a hacer una tirada de 6.000 (en el momento de escribir estas líneas, esa novela se ha publicado en una treintena de países). También acerca de su política con respecto a las carreras de los autores que ha contratado ha sido muy clara, y, en esencia, como Esther Tusquets, puede decirse que es de las que prefieren publicar a un autor su primera obra que la última, pero puestos a elegir, prefiere publicarlas todas si el autor le interesa.

Seguiremos esperando, pues, sin perder la esperanza.

Beatriz de Moura y Jorge Herralde

Fuentes:

Beatriz de Moura: Como antes, como siempre, web Tusquets (vídeo)

Puede verse aquí El oficio del editor, con Sergio Dahbar y Beatriz de Moura, encuentro en la Biblioteca Luis Ángel de Arango (Colombia), en septiembre de 2012.

AA.VV., Conversaciones con editores en primera persona, Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 2006, pp. 173-206.

Yanet Aguilar Sosa, “Tusquets, entre la expansión y la independencia”, El Universal, 5 de junio de 2012.

Luisa Bonilla, “La vida de los libros. Entrevista con Beatriz de Moura“, Letras Libres, enero de 2010.

José Ignacio Fernández, “Beatriz de Moura, la chica de los leotardos negros”, Círculo Cultural Faroni, 24 octubre 1212.

Carles Geli, “Vivimos un Faraenheit 451” (entrevista a Beatriz de Moura), El País, 1 de julio de 2013.

Ángel S. Hardinguey, “El placer de vivir entre libros (entrevista a Beatriz de Moura)“, El País, 1 de ocutubre de 2006.

Juan Carlos Insúa y Ana Basualdo, “El buzón repleto de los editores”, La Vanguardia, 25 de febrero de 1986, pp. 36-37.

Óscar López, “Y que editen muchos más”, El Periódcio, 28 de mayo de 1999, pp. 1-3.

Herbert R. Lottman, “Spain: Looking for Latin Growth”, Publishers Weekly, 13 de diciembre de 1999, pp. 53-57.

José Ruiz Mantilla, “Beatriz de Moura: Editar es jugar a la ruleta”, El País, 25 de marzo de 2012.

Fernando Valls, “La fiesta de Tusquets”, La nave de los locos, 18 de junio de 2009.

Sergio Vila-Sanjuán, Pasando página. Autores y editores en la España democrática, Barcelona, Destino, 2003.

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4 pensamientos en “Las esperadas memorias de Beatriz de Moura

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